estuvieron un rato. Y como estuviesen ansí parados llegó don Diego de Almagro y desbarataron a Quizquiz y pasaron la cuesta y fueron siguiendo su alcançe a Quizquiz, el qual fue de allí huyendo a Guacachaca y pasó la puente y fue a Capi. Y como viese que los cristianos venían en seguimiento suyo, huyó de allí por aquellas sierras de los yanaguaras y el Marqués le hizo después seguir alcançe e abissó a los españoles que abajo de Xauxa, los que les siguieron alcançe a Quizquiz en Caxas y tomáronle algún despojo y al fin pasó el Quizquiz al Quito y allá uvo de morir. Y el Marqués llegó a Xaquixaguana y saliéronle allí los orejones señores del Cuzco todos llorando y mostráronle allí a Mango Ynga, el qual hera en aquel tienpo de quinze años; y como el Marqués allí en Xaquixaguana acavase de saver las grandes crueldades que avía hecho en la çiudad del Cuzco y en los della Chalcochima, hízole quemar allí en Xaquixaguana. Y esto hecho, partiosse el Marqués de allí y fuese a la çiudad del Cuzco, donde halló al capitán Soto y a don Diego de Almagro que andavan haziendo [f. 141] recojer el oro y plata que avía. Y luego como llegó, hizo que le trujesen todo el oro que avía en los pueblos y provinçias que están siete leguas de la çiudad del Cuzco, como fue de Pacarictanbo, do dizen los orejones que salieron, según que ya avéis oydo y la ystoria os lo a contado. Y de allí truxeron çiertas puertas de oro que estavan a la puerta desta cueba y çierto árbol de oro que allí avía; y después, de Urcos, de la guaca del Viracocha trujeron muchas basijas de oro y truxeron un escaño de oro en que estava asentado el bulto del Viracocha. Y como fuese junto todo el oro y plata que pudieron juntar, tomó el Marqués el escaño de oro por joya de capitán general y sacó de allí los quintos que a su Magestad le perteneçían y la demás resta del thesoro diolo y repartiolo el Marqués entre los suyos bien ansí como avía hecho en Caxamalca; y esto hecho repartió los solares de la çiudad del Cuzco entre los españoles. Y esto hecho hizo juntar los orejones y naturales señores del Cuzco y preguntoles que a quién le pertenesçía el señorío y estado de Ynga y que lo viesen ellos entre sí a quién se devía de nombrar por Ynga y señor porque lo quería él nombrar. E ansí se fueron de allí y ellos allá en la junta que hizieron paresçioles que lo devía de ser Mango Capac; e ansí vinieron al Marqués y le dieron razón dello. 400
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