Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

Capítulo xxvii. En que trata de cómo el Marqués, después de [haber] muerto a Atagualpa, nombró por Ynga señor a un hijo de Guaina Capac allí en Caxamalca, el qual se llamó Topagualpa. Y de cómo salió el Marqués de Caxamalca y bino en demanda de la çiudad del Cuzco y de las cosas que en este tienpo le acaeçieron. Después que Atagualpa murió, paresçiéndole al Marqués que para mejor poderse entender con todos los caçiques de toda la tierra, porque heran muchos y la tierra larga y grande, que hera bien nombrar el otro Ynga allí en Caxamalca; y luego hizo paresçer ante sí todos los caçiques y señores yndios que allí en Caxamalca avía, en presençia de los quales nombró por Ynga a un hijo de Guaina Capac que allí hera [f. 140v] en Caxamalca, que se dezía Topagualpa. Y el Topagualpa hizo con los caçiques y yndios que allí avía sus fiestas y regozijos, en fin de los quales diole çierta enfermedad, de la qual como llegase en compañía del Marqués a Xauxa, murió este Topagualpa. Y como el Marqués supiese en Caxamalca la grandeza de la çiudad del Cuzco y de su riqueza, acordó de enbiar al capitán Soto allá con çierta gente de la que allí consigo tenía para que si Quizquiz le defendía la entrada le resistiese con ella. Y después de salido el capitán Soto de Caxamalca, partió ansimismo para la çiudad del Cuzco don Diego de Almagro, y después que salió don Diego de Almagro salió el Marqués, el qual como llegase a Xauxa pobló allí un pueblo de cristianos y de allí pasó al Cuzco y llevava consigo preso a Chalcochima. Y el capitán Soto, como yba delante, llegó al tanbo que dizen Limatanbo, que es siete leguas del Cuzco, e allí supo que Quizquiz le estava aguardando con su gente de guerra, media legua de allí, en lo alto de una cuesta que avía de subir, que se dezía Vilcacunga. Y adereçose el capitán Soto y su gente lo mejor que pudo y fueron su camino y, como llegasen a lo alto de la cuesta, saliolez Quizquiz con su gente y dio en ellos y matoles dos cristianos e hízolos retirar por la cuesta abajo hasta un sitio donde se hazía un mercado de yndios tenían contrataçión. Y como allí se retirasen, dijéronles a los españoles unas viejas que allí estavan, que no tornasen a tener otro recuentro [sic] tan ayna y que esperasen allí un poco y ansí se 399

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx