Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

oreja çierto grano; y como después paresçiese ronpida, que su padre uvo henojo dello y que le riñó al Atagualpa malamente, diziendo que si el grano avía sido tal quél vía que la oreja se le ronpería, que por qué no avisó dello a sus físicos o çurujanos [sic], hombres que él tenía que curavan las enfermedades y heridas. Y ansí dizen que no ay tal, que no pasó assí y que nunca fue presso ni enojado en sus días por honbre en aquella manera, porque Atagualpa fue muchacho chiquito con su padre al Quito y que sienpre andubo con su padre en la guerra del Quito; e hasta que su padre murió, que nunca Atagualpa se avía quitado y que después de muerto se quedó Atagualpa en el Quito con los señores de Cuzco y que nunca salió del Quito hasta dar la batalla a Hango, primer capitán de Guascar. Y bolviendo a nuestra ystoria dizen que como pasase de la provinçia de los Cañares, que fueron presos çiertos yndios e señores que él mucho deseava aver; y que mandó bolver con ellos al sitio do la batalla se avía dado y que en un çercado [f. 110v] que allí avía los enterrasen bivos debajo de tierra y que fuesen puestos a manera de plantas y árboles, bien ansí como quando lo plantan en los guertos. E dijo que hazía senbrar aquel çercado de gentes de coraçones de mala disistión y que querían ver si produzían allí con sus malos frutos y obras. Y este çercado mandó que se llamase Collanachacara, estremada sementera, todo lo qual dizen aver él hecho para memoria de aquella batalla. Y esto proveydo, mandó caminar su gente e su canpo por el camino que avían ydo Chalcochima y Quizquiz, en el qual camino desde la provinçia de Hoyaçi hasta la de los paltas pasó mucha nesçessidad de hanbre porque él llevava mucha gente y Chalcochima y Quizquiz yban haziendo tal estrago en las gente[s] de las provinçias por do yban, que todo lo yban abrasando a fuego y a sangre. Y como Atagualpa llegase a los paltas hallolos alçados y la gente de guerra que llevava tendiose por la tierra de allí en torno y hallaron alguna comida. Con que de allí pasaron hasta çierto pueblo y provinçia que llaman Çoçora, adonde halló Atagualpa que la gente de los paltas y los de las provinçias entorno se avían juntado y metido en çierta montaña que allí avía, no le queriendo dar obediençia y servidunbre. Y como él allí llegase y supiese de aquella junta y que allí estavan recogidos todos los de las provinçias todas que avía passado él y su gente con mucha nesçesidad, holgosse dello y mandó a su gente de guerra que le çercasen aquella montaña de tal manera que ninguno se le escapasse. Y ansí lo hizieron y 337

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