Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

que diesse toda la más priessa que él pudiese en el edifiçio de la cassa, porque de buelta que bolviesse de aquella conquista pensava en ella hazer sus ayunos y fiestas y tomar la borla del Estado. Y dejando la cassa ya el alta y las paredes del edifiçio della del altor de un estado, mandó a Unanchullo que a los dos prinçipales que le dejava presos, llamados Atoc y Rocosaca, que mirase por ellos y de manera que no se fuesen y que les diese a comer por tasa, de manera que en aquella prisión muriesen de hanbre y sed; y que las comidas que ansí le diesen fuesen biles porque heran señores regalados. Y ansí les fue dado y murieron en la prisión. Y siendo ya dada por Atagualpa la horden que se avía de tener en el edifiçio de la cassa a Unanchullo y a los demás prinçipales, se partió a castigar los pastos. 325

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