me muera fuesta [sic: fuera]] desta çiudad como vosotros dezís?; ¿no tenéis aquí a este muchacho e otros hijos míos a quien vosotros podéis nombrar después de mis días?. Y si caso es que yo me muriesse fuera desta çiudad y mis hijos fuesen tan niños que no fuesen para governar, ¿entre bosotros no ay señores que puedan mandar el reyno hasta que nonbrásedes el que de mis hijos de mejor capaçidad os paresçiesse para que mandase y fuese señor?. Los señores a todo esto no le quisieron responder cosa porque lo que le avían dicho dijéronselo a fin de que él tenía muchos hijos que avía avido en hijas de señoras de la çiudad del Cuzco y de su linaje. Porque Hatagualpa hera hijo de una señora deste Cuzco llamada Pallacoca, de la línea de Ynga Yupangue y prima segunda de Guaina Capac y bisnieta de Ynga Yupangue; y al padre désta llamaron Llapcho y hera nieto de Ynga Yupangue e hijo de un hijo suyo; y éstos fueron los padres y abuelos de Atagualpa y éste estava enparentado y propinco al deudo y linaje de Capa Caillo, que ellos dizen que hera el linaje de Ynga Yupangue. Y Guascar hera hijo de una muger que llamaron Ragua Ocllo, de la naçión de los de Hurin Cuzco, e algún tanto deuda de Ynga Yupangue; y ésta hera enparentada de muchos deudos que heran señores de los de Hurin Cuzco y ansimesmo heran prinçipales en la çiudad. Y desta manera tenía Guaina Capac muchos hijos [f. 94] y hijas enparentados en la manera ya dicha. Y como los señores viesen que destos hijos no avía ninguno hombre y que todos heran niños y que si muriese en aquella coyuntura el padre, que les quedaría alguna confusión no aviendo dejado nombrado alguno déstos por señor; y que en la eleçión que ellos tuviesen podríales suçeder alguna pasión, porque los deudos del uno querían que fuese señor aquel hijo del señor que ansí con ellos tenía deudo y lo mismo querían los otros, de lo qual se podría lebantar entre ellos algún escándalo porque vían aparejo para ello. Y a este fin vinieron a Guaina Capac a le pedir que nonbrase señor que quedase en su lugar después de sus días y él les respondió lo que ya avéis oydo, no queriendo conçeder ni proveher cossa en lo que ansí le pedían. Y estando en esto vino a él un señor del Cuzco y díjole: Solo señor, as de saber que la muger de tu primo hermano Yamque Yupangue a parido un hijo; de la qual nueba se holgó mucho y mandó que la muger con el niño naçido, su sobrino, fuese ençerrada por quatro días en parte y aposento que no viese el sol y que los quatro días pasados se juntasen todos los señores del Cuzco y que en la plaça hiziesen todos ellos un gran regozijo y sacrifiçio a los ydolos por el naçimiento deste sobrino; e así fue hecho, que 303
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