Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

hazíales fiestas y comíansela todos. Y que hazían algunas sementeras de maíz y yuca y que senbravan algunas calabaças y que éstos heran los mantenimientos que tenían. Y que no tenían sepolturas, que quando ansí alguno se moría dellos, que se juntavan todos sus parientes y que [f. 66v] no le lloravan sino que mostravan estar ansí tristes todos juntos y que hazían çierta manera de su sentimiento sin hechar lágrima; y que esto hecho, que hazían pieças el tal muerto y le repartían entre si mismo y se lo comían; y que los guesos déstos, después de los aver muy bien roídos, que los juntavan todos juntos y que los colgavan en lo alto de la pared de la casa donde avía bivido y en aquel derecho de su aposento y que allí le ponían su arco y flechas y plumajes y que toda aquella tierra hera estéril de sal a qualquier parte que por ella fuesen. Y savido esto por el Ynga, mandó que en todo su canpo se tuviese gran guardia en la sal que ansí cada uno llevava y mandó a sus capitanes que mandasen que cada uno la comiesen por regla la que ansí cada uno llevava; y que desque biesen que ya los de su canpo andando por aquella conquista uviesen comido las tres partes de la sal que ansí cada uno llevava, que le avisasen porque desde allí donde se lo dixesen se bolvería. Y ansí luego mandó marchar su canpo y andubo por aquella provinçia de los andes llevando su gente toda derramada por ellos y hechá[ba]la a una parte y a otra. Y como ansí fuese, unos davan en casas de la manera que la notiçia tenía, otros hallavan en orillas de ríos metidos en rancherías que ansí tenían hechas; y ansí fue sujetando todas las más que pudo hallar y aver. Y como fuese la boz por toda aquella provinçia de cómo él la andava conquistando, algunos caçiques destos yndios les salían de paz. Y lo que ansí le davan quando de paz le salían eran papagayos y micos y otros animalejos que llaman perico ligero, que tienen unos hoçiquillos largos y las colas muy largas y son animalejos torpes en su andar; y dávanle ansimismo algunas plumas y plumajes y algún oro en polvo, porque lo mejor que ay en esta provinçia, como es tierra muy montuosa y de muchas y grandes quebradas y do más el sol rebervera y hiere ansí como sale, es en aquella provinçia a esta causa es tierra de oro y aylo en ella. Y ansimismo le ofresçían cañutos de cañas duçes llenas de miel y arcos y flechas muy pintadas; y a estos tales que ansí le davan obidiençia dávanles él sal, que la tenían ellos en más que otra cossa que les diese. Y por verlos venir ansí desnudos según su usança, dávanles algunas camisetas y mantas y hazíanselas vestir, con las quales andavan ansí aquel 246

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