YngaYupangue, por lo qual y con lo qual ansí en la çiudad como entre ellos uviese division y guerras, lo qual se podía remediar con dejar el Estado y darle [entre renglones: a] Topa Ynga su hermano y él estarse sienpre en la çiudad del Cuzco y que mediante estar él en la çiudad del Cuzco entendería en proveher lo que más conviniese al bien de la çiudad y moradores della en todo lo que ansí se ofresçiere en toda la tierra; y que su hermano Topa Ynga Yupangue andando en la guerra andaría en ella que a él le hiziese enojo y perjuizio. Y como ansí quedase en la çiudad Yamque Yupangue, luego dio horden en poblar la gente que ansí trujo del Quito en los valles y redondez del Cuzco y ansí los pasó mitimaes. Y todo el tienpo que ansí tardó en su conquista y descubrimiento Topa Ynga Yupangue, sienpre entendió Yamque Yupangue en regalar a su padre dándole a comer cosas que más y mejores le pareçieron [f. 66] y ansimesmo entendía en el bien y sustentaçión de su pueblo y de lo a él subjeto y en el buen govierno dello. Y como Topa Ynga Yupangue uviese salido del Cuzco con su gente de guerra en la manera que ya avéis oydo, llegado que fue a Caxaroma, que es quarenta leguas de la çiudad del Cuzco, lo qual tenía subjeto su padre mucho tienpo avía, ynformose en el pueblo de Caxaroma de los naturales della que qué jentes heran los que de allí adelante avía, ansí por aquel derecho que él yba como a la una mano da la otra, y que si era tierra de sierras o montaña como hasta allí avía visto y de qué manera. Y [entre renglones: dixéronle] que hera una tierra que sienpre llovía en ella y que los pueblos de las gentes que por aquella tierra avía, que hera una casa sola larga y grande en cada parte do gente avía y que en cada casa de aquellas se metían y cabían mil y dos mil hombres dellos y que allí bivían todos juntos, tiniendo dentro en cada casa destas cada uno por sí su atajo de cassa y bivienda do así morava y bivía. Y que hera una gente que andava desnuda a causa de ser la tierra tan caliente y que hera gente mui biçiosa y de muy poco travajo y que sienpre trayan sus arcos y flechas y que se andavan a caça de papagayos y de micos y de las aves que ansí podían aver y que comían carne umana y que todo[s] los más tenían unos con otros guerras y no a fin de sujetar unos a otros y los que ansí heran presos ansí de los unos como de los otros los llevavan a sus pueblos y hazían gran fiesta y comíanselos. Y que hera gente tan bellaca, que si tomavan por caso a alguno o alguna muger peleando que le paresçiese bien, que la tenía por muger; y después de aver parido dél una o dos vezes, llamava los parientes cada y quando que a él se la antojava y matava esta muger y 245
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx