Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

grandes depósitos en torno de la çiudad de todas las cosa[s] nesçesarias y de cada cosa y género por sí para este tal proveymiento y benefiçio. Y que si la tal persona, por su caussa de ser hombre desperdiçiado y de mal exemplo y bivir perdiese la tal su hazienda, que este tal fuese hechado del pueblo en el serviçio de la guerra y que della no saliese si no uviese hecho tales serviçios al Ynga y a la çiudad del Cuzco que por los tales serviçios meresçiese bolver al Cuzco y a este tal ansí buelto le fuesen hechas merçedes; y avíase de ver con todo esto que en su persona avía enmienda y buen exemplo y que de los depósitos ya dichos fuese el tal proveydo y reparado. Los quales depósitos heran tan abundantes de todas las cosas nesçesarias para su bivir y serviçio, que hasta calçado para los carneros avía en ellos hechos de cabuya, que sirve de lo que cáñamo en España. Y no solamente avía depósitos destos de ropa y lana y los demás menesteres, sino que juntamente con esto avía grandes corrales de ganados, los quales estavan bien ansí a manera de los depóssitos para este proveimiento y benefiçio y el Ynga antes desto tenía señalados tres repartimientos de yndios çercanos a la çiudad, los quales él ansí [f. 52] avía señalado por propios de la çiudad para que ansí hiziesen y sirviesen en las cosas que la çiudad tuviese nesçesidad. Y ansí estos tres repartimientos tenían a cargo de guardar e apaçentar los tales ganados que ansimesmo heran propios de la çiudad; y cada año heran obligados los caçiques que ansí este ganado guardavan de dar quenta a un señor de la çiudad que para esto hera señalado, el qual señor hera deudo muy çercano del Ynga y más prinçipal en la çiudad, al qual señor davan quenta los tales caçiques de los multiplicos y lana y del ganado que ansí se uviese muerto en aquel año, lo qual mortezino trayan seco delante dél y curado hasta las telas con que los corderos salían enbueltos quando naçían, todo lo qual trayan seco y curado; e ansí se dava quenta de todo trayéndolo allí presente. Y si caso fuese que del tal ganado no avía la quenta que hera razón y se hallase que de una sola obeja fuese en cargo el tal caçique que ansí la guardava, mandó el Ynga que este tal fuese ahorcado públicamente por honbre desperdiçiador de la hazienda y bien de la república. - Hordenó e mandó que porque la çiudad del Cuzco hera tan ynsigne y los edifiçios della, que para que si alguna piedra o edifiçio no se cayese de do hera asentado e edificado, para que ansí lo tornasen a asentar e hazer y para que la paja de la cobertura de las casas de nuebo la tornasen a abrir desque ya estuviese tan vieja y podrida que se lloviesen las tales casas, y 214

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