se pudiese sacar piedras e cantería e barro e tierras para hazer las mezclas que los tales [f. 34v] edifiçios avían de llevar, donde hallaron que en el sitio de Sa… [¿?] avía mucha e muy gran cantidad de piedra e muy grandes canteras. E bisto por el Ynga y los demás señores que ya allí tenían aparejo e recaudo e mucha e muy gran cantidad de cantería, se bolvieron a la çiudad, donde dieron horden luego que llegados fueron en la manera que ansí avían de traer e acarrear la tal cantería, para lo qual mandaron que fuesen hechas muchas e muy gran cantidad de sogas, gruesas maromas de niervos e de cueros de ovejas. Y luego que esto ansí fuese hecho, Ynga Yupangue traçó la çiudad e hizo hazer de figuras de barro bien ansí como él la pensava hazer y edificar. E luego que esto fue hecho, llegaron en aquella sazón en tienpo aquellos orejones señores que avían ydo a hazer traer proveymiento e comida e cantidad e suma de gente para hazer los tales edifiçios, como ya la ystoria os a contado, e como ansí llegasen los caçiques saludaron al Ynga en la manera que ya os diximos y el Ynga les resçibió con entrañable amor, con los quales le paresçió que sería bien holgarse çinco días y ansí fue hecho. En cavo de los quales pareçiéndole al Ynga que sería bien dar horden en que se començase a poner por obra el fabricar de la çiudad, paresçiéndole que ya la tal gente que ansí hera llegada avía descansado el tienpo que les bastava, luego mandó a los caçiques que cada uno juntase su gente en çierta canpaña e llano e la pusiesen cada uno por sí porque les quería repartir a todos ellos la obra que ansí avían de hazer e darles la horden que en ello avían de tener. Y siendo ansí juntas las tales gentes, repartió su obra entre los tales caçiques, mandando a unos que acarreasen piedra tosca para los çimientos y a otros que truxesen barro, el qual les paresçiese que fuese bueno e pegajoso, con el qual barro e piedra tosca mandó hazer los çimientos de los tales edifiçios, sacándolos tan de çimiento que hera el comienço y asiento dellas desde donde topavan [f. 35] con agua, para lo qual mandó que se edificasen de piedra tosca e barro pegajoso, a fin de que si el agua entrase por ellos no fuese parte a deshazer e comer este barro porque, como ya os diximos, todo lo más del asiento do la çiudad es heran çiénagas e manantiales de agua; todos los quales manantiales mandó que fuesen tomados e reparados de tal manera que a las casas de la tal çiudad fuesen por sus caños y hechos fuentes para el serviçio y proveymiento della. E ansimesmo a otros mandó que sacasen e abriesen los çimientos de las tales casas y edifiçios de la çiudad; e a otros mandó que acarreasen 182
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