Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

dezían e declaravan la venida que Uscovilca avía venido sobre ellos e la salida de Viracocha Ynga e cómo Ynga Yupangue le avía preso e muerto diziendo que el sol le avía dado favor para ello como a su hijo e cómo después ansimismo avía desbaratado y preso e muerto a los capitanes que ansí avían hecho la junta postrera. E después deste canto, dando en lores e graçias al sol e ansimismo a Ynga Yupangue, saludándole como a hijo del sol, se tornaron a asentar e ansimismo començaron a bever de la chicha que allí tenían, que a según ellos dizen avía muy mucha que allí tenían, que a según ellos y en muy gran cantidad; e luego les fue traydo allí muy mucha coca y repartida entre todos ellos. Y esto ansí hecho se tornaron a lebantar e hizieron ansimesmo como avéis oydo su canto e bayle, la qual fiesta duró seis días, en fin de los quales el Ynga les dijo a aquellos caçiques señores, que para el ser del Cuzco convenía que en él oviese depósitos de ropa, así de lana como de algodón; e que ansimismo convenía que uviese depósitos de unas mantas de cabuya bastas e gruesas, con unos cordeles de a dos palmos en las puntas dellas, con las quales las atasen a los percuesos [sic] o a como mejor les paresçiese a los yndios que ansí se diesen, las quales se abían de dar e repartir a los travajadores e obreros que en los reparos de la obra de los arroyos andavan e a los que ansimismo en los demás edifiçios avían de andar, para que en las tales mantas de cabuya truxesen e acarreasen la tierra e piedra que ansí hera nesçesaria para la tal obra; e que como tuviesen estas mantas ya dichas no gastasen las suyas propias que heran de lana e algodón e sus capas con que ellos se cubren. Todo lo qual oydo por los señores caçiques que allí heran, dixeron a Ynga Yupangue que les plazía y holgavan de lo hazer bien ansí como el Ynga se lo avía mandado; e salidos de allí luego enbiaron a sus tierras, pueblos e provinçias. Y para que uviese efecto este benefiçio, mandaron que luego en sus tierras fuesen juntas muchas mugeres y puestas en casas e corrales les fuese repartida mucha lana fina e de diversas colores e que ansimesmo fuesen puestos y armados muchos telares; e que ansí hombres como mugeres, con toda la más brevedad que fuese posible, hiziesen la ropa que les avía cavido [f. 26v] a cada uno por sí, según la medida de largor e anchor que les fue dada; y esta ropa ansí hecha e acavada fue traída a la çiudad del Cuzco. E como allí fuese, el Ynga mandó a los prinçipales del Cuzco que la mandasen poner en los depósitos que para la tal ropa ansí avían mandado hazer. 166

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