144 César Castro Del mismo modo, entre 1936 y 1937 Basadre logró la adquisición de «tarjetas impresas de catalogación» de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, gracias a los auspicios de la Fundación Rockefeller, que aportaría la suma de US$ 1 500,00. Este proyecto fue coordinado personalmente por él durante su estancia en los Estados Unidos entre 1931 y 1932, pero solo pudo concretarse a su regreso al país, reactivando el proyecto con intervención de la Oficina de Cooperación Intelectual de la Unión Panamericana (UNMSM, Archivo Histórico «Domingo Angulo», Correspondencia de la Biblioteca Central, Carta del 23 de abril de 1936, de C.H. Casting, Chief, Card Division, Library of Congress). De esta manera, la Biblioteca de San Marcos fue una de las primeras del país en utilizar este moderno mecanismo de cooperación en el campo de la catalogación ofrecido por la biblioteca más importante de los Estados Unidos y que sería de muchísima utilidad para la culminación del catálogo de la biblioteca: «35 % de la colección de la biblioteca sería cubierto por dichas tarjetas», como bien se indica en el comentado informe de 1940 (Boletín Bibliográfico, vol. X, n.° 3, p. 252). Posteriormente, a partir de 1948, cuando el Departamento de Procesos Técnicos de la biblioteca estuvo a cargo de la bibliotecaria María Bonilla, egresada de la Escuela Nacional de Bibliotecarios, el catálogo fue revisado y reconstruido en gran parte, como se indica en un informe de esos años, lo cual habría significado un largo proceso de recatalogación y reclasificación de materiales (UNMSM, Archivo Histórico «Domingo Angulo», caja N.° 833, ítem 2221, sala 1). Servicio de referencia En su afán de aplicar los conocimientos adquiridos en los Estados Unidos, Basadre creó como parte del programa de servicios de la Biblioteca de la Universidad de San Marcos, el nuevo Servicio de Informaciones que, en buena cuenta, es el servicio de referencia,
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