Inocencia justificada contra los artificios de la calumnia
fue nombrado arzobispo de Granada y recibió la gran cruz de la orden de Carlos III por sus servicios a la corona durante la rebelión de Túpac Amaru. El obispo fue revindicado, pero con la condición que no regresara a América. MoscosoyPeralta ocupó elArzobispado deGranada hasta sumuerte en 1811. Pero no tuvo la vida tranquila que hubiera esperado un hombre mayor, golpeado y cansado tras una intensa disputa que duró más de una década entre América y Europa. Durante su estancia granadina, el arzobispo viajó frecuentemente, fomentó obras de bienestar, donó arte y dinero a la catedral de Granada, sin abandonar las polémicas. No solo dejó importantes obras de arte a la catedral de Granada sino también construyó una villa en el pueblo de Viznar, decorada con obras referentes a Cervantes y Don Quijote 39 • En Granada, su carta pastoral sobre el modo de vestir indecente de las mujeres trajo consigo polémica, provocando versos satíricos en su contra, como el siguiente 40 : que el clero de esta ciudad maneje la sota de oros que ande en comedias y toros con la mayor libertCM..--l que predique cristiandad sin decoro de conciencia a esto calla su Excelencia En cuanto a la política imperial española, fue adverso a la idea de una alianza con Inglaterra, prefiriendo a los franceses. El ministro Manuel de Godoy, Príncipe de la Paz, agradeció el apoyo del ahora arzobispo, a quien calificó de «an:ciano venerable, tan versado en negocios y cuestiones de política, como en los asuntos del santuario» y citó una carta suya en la que el arzobispo insistía en que aliarse con los ingleses provocaría disturbios e impediría «conservar las Américas>, 41 : Moscoso y Peralta murió el 24 de julio de 1811. Sus restos se encuentran en la catedral de Granada, la capilla San Miguel. La inscripción de su lápida mortuoria, que incluye una estatua del arzobispo, resalta su larga carrera y su servicio «con distinguido celo a Dios, al Rey y a la Patria en la sublevaci6n General» 42 • De su gran biblioteca, queda, al parecer, poco 43 • 39 Blas Caballero Sánchez, Un cervantista peruano del siglo XVIII (Aviles: La Atalaya, 1949). El mismo autor publicó una biografía sobre Moscoso y Peralta que aunque no brinde información nueva, es interesante por el esfuerzo de presentar a Moscoso como héroe de la patria española. Blas Caballero Sánchez, Bosquejo biográfico de Don Juan Manuel Moscoso y Peralta arzobispo de Granada (Granada: Instituto Provincial de Estudios y Promoción Cultural, 1981). En una nota aparte, señalemos que Federico García Lorca fue asesinado en Víznar en los principios de la guerra civil española, en 1936. 40 Vargas Ugarte, Por el rey, pp. 77~79, la cita es de la p. 79. 41 Carlos Seco Serrano (edici6n y estudio preliminar), Pr(ncipe de la Paz, Memorias, 1 (Madrid: Biblioteca de Autores Españoles, 1956), pp. 131-132. 42 Caballero Sánchez, Bosquejo biográfico, pp. 223-225. 4 .3 Alrededor de 1930, un investigador norteamericano, Charles Upson Clark, logró entrar a la biblioteca del Arzobispado de Granada, en busca de la Colección Moscoso. Su pesquisa no pudo ser más frustrante, ya que «da la impresión de que los fondos han sido extensamente saqueados con el correr de los años; me dicen además que aquí en el Archivo existía un funcionario muy hábil y que hace cuarenta o cincuenta años atrás tales bibliotecas sin catalogar eran presa fácil de los ladrones». Citado en Lawrence H. Feldman, «Hunting for Hispanic-American Manuscripts - 16-
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