San Juan de Lurigancho Historia y Presencia

Como se vio, el fútbol tiene gran importancia en la vida de la asociación. Este deporte ha tenido amplia aceptación a nivel nacional y cada pueblo en el país cuenta con un equipo que los representa. Lund (1994) ha planteado, para el caso de Matapuquio en Junín, que los campeonatos en la ciudad pueden ser una forma de reemplazar las «faenas» que se hacían por bandos en el pueblo y que terminaban en «tinkuys» o batallas rituales. Sin querer descartar que en algunas comunidades esto pueda ser cierto, esa no sería la razón principal en el caso de la asociación de Chavinillo en Lima. La formación de un equipo de fútbol sería más bien una primera forma de agrupación y organización entre los migrantes que se encontraban dispersos en la ciudad. El identificarse con la comunidad de origen les daba identidad como grupo en Lima, lo que los diferenciaba de los otros grupos migrantes huanuqueños o provincianos en la ciudad. Es así que el fútbol además de entretenimiento, brindaba la oportunidad de contribuir a generar y mantener las redes sociales de cooperación. Se ha planteado que las asociaciones de migrantes pudieron servir como un mecanismo para impedir que se produjera un shock en los recién llegados, funcionando a manera de amortiguador para facilitar su inserción en la ciudad (Mangin, 1964; Doughty, 1970). Jongkind (1971) rechazó esta idea, considerando que estos clubes no desempeñan un papel de gran importancia en la vida de los migrantes. Rivera (1989) ha señalado que el proceso migratorio y su consecuencia, el crecimiento urbano, son procesos de tránsito entre lo rural y urbano. Los migrantes crean círculos sociales con los cuales se articulan con la comunidad de origen (Rivera, 1989: 17). En ese sentido critica a Mangin (1964) y Doughty (1970) ya que ellos consideran a los migrantes como estáticos miembros de una cultura que deben incorporarse al nuevo ámbito urbano (Rivera 1989: 21). En realidad, las asociaciones regionales no deben ser consideradas como instrumentos de adaptación o integración urbana, sino mecanismos para movilizar recursos sociales, económicos, políticos, etc. de personas que, aunque migrantes están ya plenamente instalados en una ciudad en trasformación (Rivera, 1989: 31). Altamirano (2000: 53) ha rescatado la «adaptación» como uno de los nuevos roles de las asociaciones. Para este autor, los eventos organizados por los clubes reducirían los riesgos de soledad e inadaptación cultural. Sin embargo, en base a la información recuperada, las funciones de «amortiguador» a «adaptador» no parecen ser las principales de la asociación. No todos los migrantes de Chavinillo se afiliaron al Centro Representativo desde que llegaron a Lima sino que lo hicieron cuando ya habían conseguido estabilidad económica, pudiéndose así desempeñar mejor en la asociación y en el conjunto de redes sociales que ofrecía. Mendoza (1985) afirmó que la asociación de los migrantes de San Jerónimo de Tunan en Lima, originarios de Junín, no buscaban formar redes económicas ya que cada uno de sus integrantes eran profesionales independientes. En ese caso, el club no sería un mecanismo de adaptación a la ciudad, aunque los socios conservaban su «unidad» en la ciudad. Aun cuando esto pudiera ser cierto para ese caso, no se aplicaría para los socios del Centro Representativo Chavinillo en donde había mayor heterogeneidad entre sus asociados ya que no todos eran profesionales. La vida de los socios del Centro Representativo Chavinillo se desarrolla en medio de un conjunto de redes sociales que en buena parte son establecidas con sus propios paisanos. Yes allí donde reside la importancia de mantener una identidad de grupo, la que se expresa, se refuerza y se recrea, en base a una serie de elementos propios de su lugar de origen como el sistema de fiestas religiosas, las comidas típicas, los bailes, la música y el pertenecer a una asociación de migrantes. Sin embargo, no se observó una copia fidedigna de las costumbres de Chavinillo para reprodu-

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