San Juan de Lurigancho Historia y Presencia

San Juan de Lurigancho ha propuesto un modelo cuyos propósitos centrales y su relación con el desarrollo cultural son: • Contribuir a resolver temas de representación, participación y legitimidad. Los actores del desarrollo cultural deben estar articulados o integrados en función de su quehacer o sus necesidades y aspiraciones. Así, la saludable existencia de la Red Cultural de San Juan de Lurigancho es una instancia legítima y debe afirmar su rol, de tal forma que no se superponga a otros niveles, de sus organizaciones miembros, tanto en su representación como en su funcionalidad. • La cohesión social, cuyo logro supone la existencia de una visión compartida que es asumida por los actores como una expresión genuina de sus intereses. Articulación que no se hace sólo entre pares, sino en vínculo con otros sectores socioeconómicos de la comunidad. Así será posible el desarrollo de programas, proyectos y actividades, todo en función de instrumentos rectores como el integrador plan de desarrollo concertado y otros como el de desarrollo de capacidades. • La integración (socioeconómica) de los espacios locales hacia dentro y hacia fuera. En la estructura del sistema de participación ciudadana hay mecanismos y espacios se hacen posible su propia fortaleza y afirman una identificación integrada de actores diversos en cuanto a sus intereses sectoriales y compartidos. Esto obliga a una articulación externa e interna desde y hacia estos espacios en el tratamiento de políticas de desarrollo y su realización concreta. Esto supone asumir los procesos del presupuesto municipal de manera participativa y su financiamiento, en función del plan integral de desarrollo concertado, de planes de desarrollo cultural y otros. • La coordinación del flujo de oferta y demanda. Se racionaliza y coordina la oferta, y se brinda espacio y fluidez a la demanda, en este caso con los bienes y servicios culturales de amplia tipología y diversidad en la localidad. Hay mucho que concertar por los enfoques y aspiraciones que se deben dar y a tiempo de priorizar. Se priorizarían políticas y proyectos centralizados y de beneficios masivos o más bien descentralizados para públicos barriales o sectoriales (¿ Un museo distrital o varios museos de sitio?, ¿un centro cultural y gran auditorio distrital o muchos centros culturales comunitarios?, ¿Traer grandes espectáculos o promover los nuestros?). • La educación ciudadana de los actores del sistema. Aprendizaje político en el marco de una cultura e instituciones que fomentan el ejercicio de una ciudadanía activa y participativa (valores, actitudes), que vaya más allá de las limitados perspectivas de la democracia representativa de corte elitista, y más fundada en ese en los derechos culturales en diálogo con las realidades locales y globales. La gestión cultural ha de responder a los siguientes principios: corresponsabilidad como ciudadanos y como autoridades, voluntad concertadora, consenso, eficacia y eficiencia, inclusión, flexibilidad, cooperación, y compromiso con el desarrollo local, humano y sostenible. LOS PROCESOS CULTURALES LA FORMACIÓN HUMANISTA Y CAPACIDADES El capital humano se debe promover tanto en los espacios de formación formal como en los espacios comunitarios, además debe estar presente en todos los niveles educativos. En la educación básica (pública y privada), se requiere el incremento de promotores culturales y docentes innovadores en el tratamiento de las artes, y se combinen articuladamente. Para las dimensiones de un distrito como

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