~O''». g° ~\.~ ~c.. e,,., . º"''<r. ca u Flor de desarrollo por Denis Goulet Estas dimensiones del desarrollo humano son integrales, transversales, de cuyo equilibrio dependerán los mejores niveles de calidad de vida, por lo menos en sus aspectos básicos, los que le otorgan dignidad a las personas y oportunidades que les permitan progresar en otros aspectos de la vida. Luego, los agentes del desarrollo cultural han de tener en cuenta que su labor es parte de un conjunto de componentes del desarrollo humano, que su rol es fundamental para ellos mismos y para nosotros, en cuanto miembros de una comunidad. LA PARTICIPACIÓN CULTURAL EN LOS PROCESOS SOCIO - CULTURALES Siendo el Perú culturalmente diverso, esta, su condición se pone de manifiesto en la vida cotidiana local. Una adecuada integración requiere de enfoques de multiculturalidad o interculturalidad, que se reflejen en una mejor valoración de expresiones culturales y tolerancia para avanzar hacia una mejor convivencia, una situación que asume a la superación de los problemas socio-económicos. A modo de principios, se propone: La diversidad cultural como expresión equilibrada de lo global y lo autóctono tradicional. Es decir, la búsqueda de una posición frente a la hegemonía de la industria cultural, que tiende a uniformizar la creación. Producción y el consumo cultural, y frente también a las posiciones conservadoras que no permiten la evolución o innovación de la cultura humana. El respeto a la diversidad cultural también tiene que ver con el acceso a medios y recursos, al uso de espacios públicos, siempre que no violenten los derechos de las personas ni el bien común, el patrimonio de nuestra historia y el natural. La autonomía cultural y el fomento de su respeto por parte del Estado tiene que ver con un valor universal, la libertad de creación, la libertad de acceso o consumo cultural. Ninguna manifestación cultural puede o debe ser limitada; más aún por su institucionalidad, la estructura estatal en uso de sus funciones, debe prestar garantías para que el desarrollo autónomo de individuos y el de las organizaciones culturales no tenga injerencia externa condicionante. Por ejemplo, no pueden borrarse murales artísticos por decisiones unilaterales de quien ostenta el poder. Hay una amplia población vulnerable, al margen de la formalidad, con poco acceso para gozar de derechos culturales, entre ellos los discapacitados, madres adolescentes, o jóvenes sin trabajo ni estudios, entre otros no necesariamente en situación de pobreza. De ellos no se podría decir que son libres para acceder a bienes o servicios culturales, con autonomía para realizar su propio desarrollo, y por lo mismo, en consecuencia, esta población así vulnerable se convierte en un agente participativo de problemas como la seguridad ciudadana y otros lastres sociales.
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