La acción subsidiaria del Estado y la responsabilidad social empresarial para el fomento de creadores, productores, gestores y difusores de bienes y servicios culturales. Se trata de la toma de conciencia por parte de las entidades decisivas, aquellas que tienen la posibilidad de concretar efectivamente el constituir a la cultura como un factor de desarrollo. Existe un marco legal que puede perfeccionarse. Invertir en cultura no es para adornar, tampoco sirve como complemento en la vida de las personas y organizaciones, sino que constituye la esencia de ser de la persona, garantiza el desarrollo humano, puesto que satisfacer lo considerado «vital» nos humaniza, hace de las personas seres con sentido de trascendencia, comprometidos como ciudadanos en busca de un desarrollo integral. Por lo dicho, la cultura no debe ser vista como una necesidad menos prioritaria que las otras, y por lo mismo requiere de recursos subsidiarios del Estado, que sean empleados en la planificación, organización, formación y en cuanto se requiera a fin de que, para bien, ello se haga realidad. LA CULTURA EN EL SISTEMA DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA En el actual Sistema de Participación Ciudadana de San Juan de Lurigancho, la cultura ha sido degradada de la esencia intencional que esta tuvo en sus orígenes. Esos orígenes reposan sobre la larga cantidad de años en que, gracias al esfuerzo ciudadano, se gestaron y ensayaron acciones al margen de la aceptación oficial de los diferentes estamentos gubernamentales, incluyendo el espacio municipal distrital. Durante la transición democrática instaurada con el gobierno de Valentín Paniagua se dieron las normas de regionalización y descentralización del Estado y, con estas, la oficialidad de los esfuerzos ciudadanos donde se combina diversas formas de participación democrática, la representativa y la directa. Con estos logros se otorgó derechos a los ciudadanos para que estos asuman su desarrollo individual y colectivo, además de enfrentar problemas cruciales como la pobreza y la exclusión, pero aún se requiere de condiciones favorables, mecanismos directos que posibiliten esa participación, normas, espacios, instrumentos, finanzas y demás. El Sistema de Participación Ciudadana de San Juan de Lurigancho está compuesto por el conjunto de actores locales que cumplen las funciones de procesar las demandas e intereses sociales, sobre la base de la concertación interinstitucional. Coordina e integra, bajo una norma común, la acción del conjunto de actores e instituciones locales, es una plataforma que permite la identificación de problemas y organiza las actividades, en busca de soluciones, a través de la participación y representación adecuada de los intereses sociales locales. El Sistema de Participación Ciudadana está basado en principios de corresponsabilidad entre ciudadanos y autoridades, voluntad concertadora, eficacia y eficiencia, inclusión, flexibilidad, cooperación y compromiso. Además de fomentar la libre expresión, el estado debe promover la investigación, la difusión de información y otorgar los espacios necesarios para la toma de decisiones, en donde puedan garantizarse la legitimidad y la eficacia de las acciones ciudadanas, donde se pueda avanzar hacia el control ciudadano en asuntos públicos para garantizar una gestión efectiva, responsable y transparente. HACIA LA RENOVACIÓN DEL SISTEMA DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE SAN JUAN DE LURIGANCHO Para hacer posible el desarrollo local se necesita recuperar al tiempo de innovar el modelo de gestión del sistema de participación primigenio se requiere construir un nuevo modelo que haga posible que la municipalidad -siguiendo sus actuales tendencias y considerando sus actuales condiciones y tendencias- comience a entender al territorio como la base del desarrollo; y que con ello asuma su papel de agente facilitador y promotor de un desarrollo humano sostenible. El municipio debe ser eficiente, una entidad que permita evaluar y monitorear procesos y resultados, que sepa articular
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