el caso de los baúles, ya que estos denotaron una fuerte afectación en sus bases debido al contacto directo con el suelo. Por ello se procedió a rellenar los espacios huecos con una mezcla simple de aserrín, madera y cola. Además, les fueron confeccionadas pequeñas patas que les permitieran mantenerse aislados del roce constante con el suelo. Finalmente, y antes de ser embalado en cajas de cartón corrugado, cada elemento ha sido fotografiado, descrito en fichas (también como parte del proceso de investigación museográfica) y cubierto con papel neutro o bolsas de polietileno; algunos contienen pequeños sacos con sílica-gel, así como preservantes para evitar afectaciones causadas por insectos. Como explicamos antes, cada objeto ha sido tratado e intervenido de una manera específica, haciendo caso de la particular condición de cada uno. 3. Centro de Interpretación La construcción de las caballerizas para facilitar el buen cuidado de los caballos y, con ello, asegurar un óptimo servicio para el público fue el primer objetivo del proyecto. Ya se había pensado incluir paneles informativos que contextualizaren la información presentada, pero aquello no resultaba suficiente para los propósitos culturales esperados. Para entonces se contaba con una pequeña colección conformada por objetos donados por la señora Salomé Paredes, algunos de estos pertenecieron antes a una colección personal de la familia Taranco Paredes. Gracias al trabajo del equipo Ruricancho, muchos objetos pudieron ser recuperados y tratados mediante la aplicación de procedimientos para la conservación. No obstante, no se contaba con ambientes y estructuras debidamente acondicionados desde donde los objetos pudiesen ser presentados a la comunidad. Ningún objeto significa nada en sí mismo, excepto para un reducido grupo de personas que conocen de su existencia porque han formado parte de su día a día. La significancia de aquellos objetos solo pudo ser entendida tras la presentación, en el relato y la difusión de las historias que la generaron. Esas son las tareas que persigue la creación de los espacios denominados centro de interpretación. Gracias a nuevos permisos y a la donación de adobes por parte de la familia Palacios se pudo plantear la construcción del centro de interpretación, una pequeña sala dinámica en donde, de manera permanente, se presentaría y explicaría todo el material referido. Un espacio destinado a la difusión de la historia del haras Lurigancho, El Pueblito, sus trabajadores, la vida cotidiana, la etapa rural, la historia de la urbanización y otros tantos temas de indudable relevancia. Así, el centro de interpretación denominado Haras Lurigancho: Una historia recreada en el parque Huiracocha fue inaugurado el 28 de noviembre del 2014, y entregado al Servicio de Parques de Lima, bajo la responsabilidad del CREALIMA. El centro de interpretación pasó a formar parte del circuito histórico que se iniciaba en la Sala Museo Ruricancho ( en el espacio hasta hace poco denominado CREALIMA, un espacio destinado a la recreación, la difusión de la cultura y la educación ambiental). Esta sala de exposición permanente, presenta el proceso histórico de San Juan de Lurigancho desde la época prehispánica y a través de la exposición de diversos objetos recuperados por el equipo Ruricancho. La sala también cuenta con una museografía que hace referencia a la época colonial y expone brevemente la historia republicana hasta nuestros días. Siguiendo esta línea, el C.I.61 ayuda a completar la información referida a la etapa republicana del distrito. Los paneles presentados nos ayudan a entender diversos procesos vividos en San Juan de Lurigancho durante los últimos 80 años, pues nos acercan a la forma de vida de un grupo de trabajadores y vecinos de una importante hacienda. Relatan, los cambios vividos durante 61 Referencia al Centro de Interpretación Haras Lurigancho
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