Historia del distrito de Wanchaq: sociedad, cultura y modernidad

Historia del distrito de Wanchaq Historia del distrito de Wanchaq 76 | 77 | alcanzar la calidad deseada en los productos.203 Sin embargo, a pesar de contar con un mercado regional favorable, con puntos de venta en el Cusco y Apurímac, la certeza de obtener utilidades en la industria textil era incierta. Cumplir con los parámetros de calidad y la estandarización productiva resultó, en muchos casos, enormemente costoso. Por ejemplo, el traslado de maquinaria desde el puerto de Mollendo hasta el Cusco costaba el triple que transportarla desde Liverpool hasta dicho puerto.204 Eran —y siguen siendo— desafíos para consolidar la industria regional. A pesar de las complicaciones tecnológicas, logísticas y presupuestales, la fábrica Huáscar contribuyó a dinamizar la economía regional, pero también, debido a la coyuntura socioeconómica mundial, hizo germinar, desde el futuro distrito de Wanchaq, la base principal del proletariado cusqueño.205 Nota. Primeros automóviles en el Cusco. En el sector izquierdo de la imagen se observa parte del centro de la ciudad y, al fondo, los extensos terrenos rurales de Wanchaq. Fotografía anónima, década de 1910. Tomado de Centro y Archivo Luis E. Valcárcel. La llegada de la luz eléctrica también reflejó la sintonía del Cusco con los ánimos modernizadores que imperaban en el país.206 Si bien era una necesidad inaplazable contar con fluido eléctrico —pues serviría para los usos domésticos, urbanos e industriales—, no todos estaban conformes con su uso y, sobre todo, con su costo. En abril de 1928, el señor Santiago Dueñas, propietario de unos terrenos en Wanchaq Chico, cerca de la estación del ferrocarril, se quejaba del cobro indebido por el servicio de luz eléctrica. Su propiedad, que consistía en cuatro topos de terreno y una casa pequeña de ambiente rústico, se “beneficiaba” de la proyección luminosa de dos focos eléctricos instalados cerca de la estación del ferrocarril. El inspector de alumbrado público constató que, a pesar de la cercanía con la estación, los terrenos de Santiago Dueñas seguían estando en la penumbra, por lo cual declaró improcedente el cobro del servicio.207 203 El Perú en el primer centenario de su independencia, 1922: 440. 204 Rénique, 1991: 38. 205 Cuadros, 1990. 206 En 1913 se fundó la Compañía Eléctrica Industrial del Cusco, pero no fue hasta el 24 de diciembre de 1914 cuando la ciudad celebró su iluminación oficial. Más detalles en Samanez Argumedo y Kuon Arce, 2018. 207 Archivo Histórico de la Biblioteca Municipal del Cusco, 14 de abril de 1928, legajo 89. Sin embargo, este hecho, lejos de ser anecdótico, nos permite comprender las dimensiones existentes entre lo rural y lo urbano. Santiago Dueñas, a pesar de contar con amplios espacios en Wanchaq Chico, prefirió mantener su residencia en Limacpampa Grande,208 probablemente como inquilino, pues dicho sector era conocido por ofrecer estos servicios. Lo rural implicaba inaccesibilidad a servicios básicos, por lo que era común que tanto las clases obreras como las medias prefirieran el “resguardo” citadino antes que lo rural aunque esto implicara, en muchos casos, vivir en condiciones de hacinamiento. Por otro lado, la llegada de la electricidad al Cusco propició que, con la intención de generar nuevas matrículas prediales para el cobro eléctrico, el consejo provincial decidiera expandir dichos servicios a los sectores rurales más cercanos, como Wanchaq Chico. Así, se procedió a la instalación de focos de alumbrado público en las entradas de las viviendas,209 y de esta manera —casi como una consecuencia colateral— se abrió la puerta a los futuros proyectos urbanizadores visualizados en las zonas periféricas de la ciudad. 4.2 El Porvenir: Wanchaq y los inicios del barrio obrero A comienzos de la década de 1930, Wanchaq era un extenso territorio compuesto principalmente por áreas agrícolas que abastecían de frutas, papas y maíz al mercado central de la ciudad. Además, estaba atravesado por riachuelos, caminos y caseríos, lo que le daba un aspecto rústico y colonial.210 Tanto la estación del ferrocarril como la fábrica textil Huáscar —establecidas a principios del siglo xx en Wanchaq— se convirtieron en las dos primeras infraestructuras que transformaban el ambiente, tradicional e inamovible, hacia los nuevos paradigmas impulsados por el progreso y la modernidad. En el Cusco de esa época, ya era muy común debatir sobre la situación de la clase obrera o del proletariado cusqueño, ya que circulaban con fuerza los planteamientos revolucionarios del APRA de Haya de la Torre y los postulados socialistas de José Carlos Mariátegui. Esto derivó en la instalación de grupos cusqueños afines al comunismo, que buscaron resolver la situación del indígena, su ciudadanía, la condición del obrero y la lucha de clases.211 Por otro lado, el ascenso demográfico comenzó a convertirse en una problemática que requería atención inmediata. En Lima, por ejemplo, durante la década de 1920, se instalaron cerca de 65 000 provincianos. Junto con el desempleo, el hacinamiento en viviendas y la precaria calidad de vida, se empezó a reclamar al Estado que tomara las acciones correspondientes. Como solución, se solicitó la construcción de viviendas obreras mediante auxilios fiscales y facilidades crediticias.212 En la ciudad del Cusco, el incremento poblacional también se consideró un problema social que debía resolverse. El censo de 1912 arrojó que la ciudad del Cusco tenía 19 823 habitantes, una cifra que aumentó de forma importante para 1930 y 1940, alcanzando los 30 000 y 40 657 habitantes, respectivamente.213 208 Ibid. 209 Ibid. 210 Pórcel, 2018. 211 Para conocer detalles acerca de la ideología política de los cusqueños de la primera mitad del siglo xx, véase Gutiérrez Loayza, 1987; Cuadros, 1990. 212 Drinot, 2016. 213 Guillén, 1989.

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