Historia del distrito de Wanchaq Historia del distrito de Wanchaq 128 | 129 | de marzo de 1944, el Ministerio de Fomento expidiera la Resolución Ministerial Nro. 439, mediante la cual se otorgó a la Tesorería Fiscal del Cusco un subsidio de 10 000 soles para la culminación de la piscina de Wanchaq.385 Las labores para concluir su edificación se intensificaron. Sin embargo, al igual que el Estadio Garcilaso o el parque infantil Marianito Ferro, su construcción nunca tuvo un cierre definitivo, pues en los años siguientes se efectuaron entregas provisionales y reinauguraciones. La primera entrega provisional —que permitió un uso público, aunque limitado— se llevó a cabo a finales de mayo de 1944. En aquella ocasión, la prensa local destacó que, hasta la construcción de la piscina de Wanchaq, los cusqueños no contaban con un balneario formal, salvo por los empozamientos de los ríos Saphy y Huancaro.386 El Cusco, finalmente, había alcanzado el objetivo de contar con un balneario público, ubicado en la joven urbanización de Wanchaq. Si bien en sus inicios fue un espacio de recreación para las familias, con el tiempo, su funcionamiento también buscó dinamizar un amplio escenario deportivo a través de importantes festivales y competiciones de natación. La intención era fomentar una afición tan sólida como la que el fútbol y el ciclismo habían ganado en los últimos años en el Cusco. Para ello, se organizaron numerosos certámenes, en los que se evaluaban pruebas de natación en distancias de 25, 50 y 100 metros, además de competencias de relevos, espalda y buceo.387 La práctica deportiva que se generó a partir de las nuevas instalaciones en Wanchaq iba en ascenso. En 1955, el Estadio Universitario intentó recuperar su antigua hegemonía como el principal campo deportivo de la ciudad luego de haber sido utilizado desde 1950 como refugio temporal para los damnificados del terremoto. Sin embargo, su mayor desafío radicaba en la inversión necesaria para su reacondicionamiento, ya que el presupuesto estimado bordeaba los 100 000 soles.388 Esta circunstancia fue aprovechada por el joven distrito de Wanchaq para impulsar amplios programas de fomento del deporte en sus terrenos. El éxito de los múltiples certámenes deportivos de natación en la piscina de Wanchaq inspiró a diversas instituciones cercanas a invertir en este tipo de infraestructura. Una de ellas fue la Unidad Escolar Garcilaso de la Vega, que, en el primer semestre de 1956, inició gestiones ante el Estado para replicar el modelo deportivo wanchino con la construcción de una piscina destinada a fortalecer la formación física y emocional de sus jóvenes estudiantes.389 Nota. Temprana infraestructura de la piscina de Wanchaq, en la avenida Pachacútec. Fotografía de David Salas, década de 1950. Colección fotográfica Foto Salas. 385 Archivo Histórico de la Biblioteca Municipal del Cusco, 27 de marzo de 1944, legajo 123. 386 El Comercio (Cusco), 22 de mayo de 1944: 2. 387 El Comercio (Cusco), 5 de agosto de 1948: 2; El Comercio (Cusco), 11 de junio de 1951: 4. 388 El Comercio (Cusco), 12 de setiembre de 1955: 1. 389 El Comercio (Cusco), 11 de abril de 1956: 6. La práctica del boxeo también despertó el interés entre los vecinos de Wanchaq. El Coliseo Manco Cápac, ubicado en la avenida El Sol, acogió diversos espectáculos públicos y deportivos durante la década de 1950. La popularidad del boxeo creció al punto de organizarse, en 1955, el torneo distrital denominado Guantes de Oro. Entre ganchos, derechazos y nocauts, destacaron boxeadores amateurs cusqueños como la Mosca Marcelino Turpo, Kid Morales, José Tacoli Delgado, Tomás Consilla, Luis Vera y la Pluma Mario Zavaleta. Este último, representante del distrito de Wanchaq, venció por decisión unánime después de enviar a la lona en más de una ocasión a su contrincante Cecilio Gibaja, del distrito de Santiago.390 Años más tarde, Wanchaq también se animó a auspiciar certámenes pugilísticos. El 6 de abril de 1958 se llevó a cabo el primer festival de boxeo en el distrito, organizado por el Concejo Distrital de Wanchaq y el Comité Departamental de Deportes del Cusco. Aunque el distrito no contaba con una infraestructura exclusiva para este deporte, se logró adecuar un cuadrilátero en los terrenos de la Quinta Esperanza, junto al mercado modelo. La jornada incluyó seis combates que mantuvieron entretenido al público asistente. El entusiasmo por el boxeo concitó tal expectación que, tras el festival, los organizadores decidieron mantener —a pedido de los vecinos— el cuadrilátero instalado en la Quinta Esperanza. Motivados por aprender o perfeccionar sus técnicas, muchos wanchinos comenzaron a entrenar diariamente en el lugar.391 El interés futbolístico también tuvo su propia codificación identitaria en el joven distrito de Wanchaq. Durante muchas décadas, clubes como Universitario del Cusco, Cienciano y La Aurora congregaron tradicionalmente a una fervorosa afición. Sin embargo, con la creación del barrio obrero de Wanchaq, esta dinámica cambiaría. El Club Deportivo Huáscar —que representó tempranamente los “colores” del obrerismo wanchino— generó una fuerte identificación con el distrito, ya que integró a muchos trabajadores de la fábrica Huáscar. No obstante, esta fanaticada crecería aún más cuando otro club wanchino logró acceder a la primera división del fútbol cusqueño. El Club Deportivo Manco Cápac se convertiría, en la segunda mitad de la década de 1950, en uno de los equipos más representativos de la afición wanchina. Su ascenso a la primera división de la liga local significó una gran alegría para los vecinos de Wanchaq, quienes rápidamente se involucraron y comprometieron con el futuro del club. Nota. Club Deportivo Manco Cápac. Fotografía anónima, ca. décadas de 1940 y 1950. Colección fotográfica del propio club, publicada inicialmente en Wanchaq, apuntes históricos, por Municipalidad Distrital de Wanchaq, 2018. Material fotográfico digital proporcionado por Ramón Zavaleta Aleman. 390 El Comercio (Cusco), 5 de noviembre de 1955: 5. 391 El Comercio (Cusco), 2 de abril de 1958: 2.
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