Historia del distrito de Wanchaq: sociedad, cultura y modernidad

Historia del distrito de Wanchaq Historia del distrito de Wanchaq 106 | 107 | Los tractores, las palas mecánicas que están edificando el Cuzco moderno, afectaron ya sus raíces y apenas le dieron unos metros cuadrados de sus tierras propias para que sobreviva a su dolorosa agonía de siglos […]. El viejo y secular chachacomo que meció nuestra cuna de cuzqueños, así tendrá que ceder sitio a todo aquello que se renueva, como nosotros cederemos lugar a quienes vienen en pos. El eterno rodar de la vida, la perenne mutación de la naturaleza. Todo esto sabemos; pero de puroegoístas, de amantes a lo nuestro, a la tradición, a la historia, quisiéramos que todo quedara tal como está. Pero tal es imposible. Todo es perecedero; todo muere, todo se renueva y perfecciona […].299 El chachacomo tuvo que ser sacrificado, y su morada se destinó al ensanche de la avenida de la Cultura. Los ingenieros contratistas, bajo la dirección de la empresa Oliart & Phillips —y con el apoyo de la Junta de Reconstrucción y Fomento Industrial del Cusco—, fueron los encargados de pavimentar el primer tramo de dicha avenida.300 Esta primera etapa de trabajo abarcó desde su punto de origen —en la avenida Huáscar— hasta las recientes edificaciones de la ciudad universitaria de Perayoq.301 Nota. Tala de árboles en la avenida de la Cultura, a la altura de la ciudad universitaria de Perayoq. Fotografía anónima, década de 1950. Material fotográfico digital proporcionado por Ramón Zavaleta Aleman. 5.3 El nacimiento del distrito 24 de Junio: actores y gestiones El propio peso del avance urbano y el notable incremento poblacional hicieron que la urbanización de Wanchaq se convirtiera en un espacio con mayores demandas urbanísticas. Tras el terremoto de 1950, la Oficina de Administración de Correos y Telecomunicaciones quedó completamente desbordada, pues contaba únicamente con una sede en el centro de la ciudad. Las constantes comunicaciones derivadas de la reconstrucción del Cusco, la creación de múltiples corporaciones y una población urgida por el servicio postal hicieron imprescindible la apertura de nuevas oficinas de correos. Así, en agosto de 1953, junto con la instalación de oficinas alternas en la joven urbanización de Tahuantinsuyo y en la 299 El Comercio (Cusco), 21 de abril de 1953: 2. 300 El Comercio (Cusco), 11 de mayo de 1953: 2. 301 Ibid. parroquia de Santiago, se estableció una sucursal de correos en Wanchaq. Este nuevo espacio tenía como objetivo principal descongestionar el saturado servicio postal cusqueño y, sobre todo, satisfacer la creciente demanda de la urbanización wanchina, impulsada por el notable aumento poblacional, así como por la necesidad de enviar y recibir cartas certificadas y grandes encomiendas.302 Sin embargo, no todo estaba resultando según lo planificado. Muchas obras de accesibilidad —como la apertura de calles y avenidas— fueron elogiadas y bien recibidas por los vecinos de Wanchaq, pero también suscitaron serios cuestionamientos debido a la falta de un manejo orgánico en su ejecución. La población de Wanchaq —que para ese entonces contaba con cerca de 15 000 habitantes—,303 reclamaba su abandono en cuanto a la carencia de servicios básicos, como agua y desagüe. La falta de estas implementaciones había convertido sus amplias calles y avenidas en focos infecciosos, pues muchos vecinos —al no contar con dichas condiciones— se veían obligados a efectuar sus necesidades fisiológicas al aire libre. Esta precaria situación generaba un inminente riesgo sanitario, con la posibilidad latente de una peste o epidemia.304 El abastecimiento de agua potable fue uno de los principales objetivos a alcanzar en la urbanización de Wanchaq. Esta problemática no era exclusiva del barrio obrero, sino que también afectaba a distritos tradicionales y de larga data, como San Sebastián, que recién durante el gobierno de Manuel A. Odría (1955) inauguró —con una pomposa celebración— la instalación del servicio de agua potable para su jurisdicción.305 En Wanchaq, estas gestiones se habían iniciado a mediados de la década de 1930, logrando en el mejor de los casos la instalación de expendedores de agua que abastecían de forma parcial y limitada. La inauguración del servicio en el vecino distrito de San Sebastián sirvió como un contexto coyuntural clave para que la Sociedad de Lotizantes de Wanchaq, presidida por el señor Víctor Manuel Alatrista, consiguiera —tras persistentes gestiones ante el Ministerio de Fomento— la emisión de una resolución suprema que otorgó a Wanchaq la suma de 220 000 soles para la instalación de este servicio básico.306 Nota. Inauguración de la avenida Alejandro Velasco Astete, con la presencia de Alfredo Díaz Quintanilla, como padrino, y Ramón Zavaleta Flores. Fotografía anónima, década de 1950. Material fotográfico digital proporcionado por Ramón Zavaleta Aleman. 302 El Comercio (Cusco), 22 de agosto de 1953: 4. 303 El Comercio (Cusco), 25 de agosto de 1954: 3. 304 Ibid. 305 El Comercio (Cusco), 14 de marzo de 1955: 1. 306 El Comercio (Cusco), 9 de marzo de 1955: 4.

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