esposa, las mismas que debían hallarse en la caja de seguridad del Banco de Crédito, pero se encontraban en una cómoda de su habitación de la que se sustrajeron. El estrépito del foro en esta causa matrimonial alcanzará uno de sus puntos más altos cuando el demandado presenta dos cartas privadas como medios probatorios. La de Elvira Galindo, institutriz de los niños Delgado Aparicio, que abona sus argumentos y que confiesa haber contraído sífilis, enfermedad de transmisión sexual, y la misiva, innecesaria en realidad para este procedimiento, de Juana Rosa Casa de Ramírez, supuesta concubina del padre de la demandante, en la que señalaba haber sostenido relaciones extramatrimoniales, romance que se rompió al no cumplir sus promesas de casarse y regalarle las joyas de su esposa. Al final del proceso la Corte Suprema desestimó las causales de sevicia y conducta deshonrosa, debido a que no se probó el intento de homicidio por estrangulamiento, ni el supuesto trato violento y continuado que se le imputaba en agravio de su esposa. Tampoco se configuró la conducta deshonrosa al no acreditarse de que padeciera de sífilis y que adoleciera de la alegada homosexualidad.515 Sí acogió la reconvención de Delgado por injuria grave con los medios aportados por el demandante con lo que declaró fundada la demanda y disuelto del vínculo conyugal. No obstante que Delgado había obtenido una victoria judicial con la ayuda de su abogado, el profesor y bibliotecario sanmarquino, Víctor Modesto Villavicencio, recusaba el divorcio, pues sostenía que era católico practicante y que tenía cuatro hijos menores. Así, el autor comienza uno de sus libros con esta advertencia en letras mayúsculas: «Cualquiera que sea la contingencia de este triste proceso de familia, dedicaré vida y fortuna a fundar un periódico para defender la honra de los hombres».516 El medio probatorio empleado consiste en una constatación policial que a solicitud de Luis Humberto Delgado, motivó que un efectivo policial se presentara en el Club Regatas de Chorrillos, quien —luego de revisar los archivos— constatara que existe una cédula con fecha 6 de Abril del año en curso, en la que aparece como ‘invitada’ una persona que responde al nombre de ‘Graciela Aparicio’ y cuya fotografía se encuentra adherida a la mencionada cédula, en la que no figura el apellido materno, ni la edad de aquella, pero en la fotografía se aprecia que se trata de una persona de más o menos 38 años de edad, de raza blanca, de cabellos ondulosos, etc. La referida Graciela Aparicio fue presentada al Club por el Dr. Luis Aparicio Valdéz de quien se presume sea familia.517 167
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