de los hijos naturales fue saludado por Arias Schreiber: «El libre albedrío del hombre y la responsabilidad de sus actos, postulados de la moral cristiana, impiden que la condenación de las dañadas uniones se transmute en cómoda inmunidad de los agentes, haciendo recaer las desventuras de hambre, la desolación y la orfandad sobre los hijos no culpables».471 4.7. Investigación judicial de la paternidad El jurista arequipeño Ildelfonso Ballón en lo concerniente a la investigación judicial de la paternidad considera que es uno de los principales derechos que tiene el hijo y que con su aceptación se abandonaba «el criterio individualista, al amparo del cual se fomentaba la impunidad de quien, rehuyendo las consecuencias naturales y jurídicas de sus propias acciones, menospreciaba y negaba la satisfacción de obligaciones necesarias de máxima importancia tanto respecto de la mujer burlada como de los hijos».472 El derecho de inspiración social no favorece la descendencia legítima sino que intenta «atenuar el disfavor de los hijos ilegítimos en forma tal, que, sin significar un estímulo para su multiplicación, se les conceda la verdadera situación que frente a sus progenitores les corresponde, amparándolos con las respectivas acciones para ello; lo que, a su vez, resulta poderoso freno para la seducción y la licencia irresponsable».473 Considera que: «La sociedad, pues, ya no abandonará a su propia suerte a los hijos habidos fuera del matrimonio, víctimas inocentes de la debilidad o el extravío: los derechos serán respetados en proporción directa de su desvalimiento; de allí las numerosas instituciones de protección social que el humanitarismo tiene debidamente organizadas en todo el orbe civilizado».474 Juan José Calle cristaliza el reconocimiento judicial de la paternidad natural. El código de 1852 sigue en esta materia al Code que se pronunció a favor de la prohibición de la búsqueda de la paternidad por atentar contra la libertad y la honra de las personas.475 La redacción del precepto francés es tal como sigue: «340.º. La recherche de la paternité est interdite. Dans le cas d’enlèvement, lorsque l’époque de cet enlèvement se rapportera à celle de la conception, le ravisseur pourra être, sur la demande des parties intéressées, déclaré père de l’enfant». Sin embargo, el artículo en mención del Code, inspirado en la hiriente frase de Napoleón, conforme a la cual los bastardos debían estar fuera de la ley, fue modificado posteriormente por ley del 16 de noviembre de 1912.476 La norma francesa facultó la 153
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