Historia del Derecho Civil peruano. Siglos XIX y XX

llevaría a aceptar muchas novedades jurídicas ante las cuales se detiene quien ve la ley como un instrumento de bienestar social».418 La unanimidad de los comisionados en contra del divorcio, no impediría, sin embargo, que el gobierno del general Benavides, previa aprobación del congreso, lo promulgara manu militari, a través de la ley 8305, del 2 de junio de 1936, disponiendo su regulación imperativa en el flamante código civil de 1936. Se argumentó que el Congreso Constituyente del año 1931 había dispuesto que las leyes 7893 y 7894 sobre matrimonio civil obligatorio y divorcio gozaran de la condición de intangibles. Por esa razón, Héctor Cornejo Chávez sostenía que el divorcio en el Perú «no fue obra de juristas, sino de un Parlamento heterogéneo y de un Ejecutivo surgido de una revolución. No puede, pues, considerarse como el fruto serenamente gestado del pensamiento jurídico, sino como la expresión de una actitud política».419 En realidad, si tal decisión hubiera dependido de la voluntad del jurista arequipeño tampoco habría figurado el divorcio en el actual código civil de 1984 y ni siquiera la separación por mutuo disenso.420 4.3. Las razones eugenésicas para el certificado prenupcial de salud LA CONDESA. -Avariosis […] ¿Y qué es eso? GABRIEL. -Empezó con un beso de amor, y se difundió por el mundo. Audaz, penetra en la sangre, inflama la piel, ulcera las cavidades, atrofia los músculos, paraliza los nervios y taladra los huesos. Es una carcoma, repulsiva como la gangrena, tenaz como la tuberculosis, dolorosa como el cáncer, mutilante como la lepra, enloquecedora como el alcoholismo, traidora como la locura hereditaria, como la neurosis. Compendio feroz de las lacras humanas, estigma implacable que se interpone entre el sexo de la mujer y el sexo del hombre como una maldición diabólica. ¡Tal su grandeza, digna de ser cantada por el Dante para un infierno de la vida! José MÉLIDA. El crimen de los padres. La idea que la higiene, la salubridad y la observación científica formaban parte de los intereses básicos de la humanidad había calado tan hondo que prácticamente todas las tendencias ideológicas participaban de ella.421 Una de esas manifestaciones era la exigencia del certificado prenupcial. El código civil de 1936 establece que antes de la celebración del matrimonio, los pretendientes deberán declarar su decisión al alcalde provincial o distrital del domicilio o de la residencia de cualquiera de ellos. A su pedido deberían acompañar entre otros requisititos un certificado 136

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