Historia de la emancipación del Perú: el protectorado
700 GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ voredo, don José Román de Idiáquez; don Manuel Arredondo, ex– oidor regente de la Audiencia de Lima; don José Leandro de la Cen– deja, Fray Juan de Dios Salas, comi'sario de la orden juandediana, secularizado; don Florencio Algorta, don Pedro Bazo y otros infini– tos. Igual cosa que en la capital pasaba en provincias. En Trujillo, por ejemplo, se confiscó todos sus bienes al español don Luis Or– begoso; y, con pretextos fútiles, fusilóse a un notario apellidado Me– rino, después de despojarlo de cuanto poseía. El cómputo de los bienes de mineros secuestrados en el Cerro de Paseo, ascendió a setecientos cuarentidós mil pesds, sin contar doce casas confiscadas .en la población, ni el valor de las haciendas de Conacancha, Racracancha, Diezmo, Huasca y Cuyo. Uno solo de esos mineros, don Francisco Vivas, perdió cuatrocientos mil pesos ( 19). Fundos valiosos de los expoliados pasaron, en la seudo donación del Ayuntamiento (20), a ser propiedad de los agraciados por San Martín: las haciendas de Montalván y de la Cuiva, del valle de Cañete, del patrimonio de don Manuel Arredondo y cuyo valor ascendía a más de medio millón de pesos, fueron, por un decreto, adjudicadas al Director chileno don Bernardo O'Higgins; los ricos viñedos de Lanche, en el valle de Pisco, del ya mencionado español Algorta, obsequiados a un comandante del Ejército Libertador, y así suce– sivamente. Propietarios peruanos viéronse desposeídos, so pretexto de que sus pertenencias eran de españoles, sin admitir reclamación, ni proceder comprobación alguna: así, una señora limeña, esposa del general don Juan Ramírez de Orozco, el vencedor de Umachiri, fue privada de cierto fundo urbano, que se supuso antojadizamente propiedad de su marido; y, en la confiscación de posesiones de don Pedro Bazo, incluyóse la de las inmensas existencias dotales de su esposa, limeña también, doña Isabel de los Ríos. No fue, según se ha dicho, mejor ni más segura la condición de los hispanos nacio– nalizados: don Francisco de Izcue, con fútiles alegaciones, fue con– denado a perder el valioso cargamento de su propiedad llegado en el bergantín francés Nancy; y don Martín Aramburú, obligado a soportar pérdida igual, del no menos abundante y costoso que para el condujera. otro bergantín inglés, el Oliver Branch. Para los mis~ mas peruanos, resultaba fatal y desastrosa cualquiera relación con los jefes u oficiales reali'stas. Tal, como en otro lugar expusimos (21), ocurrió al ex-oidor de la Audiencia del Cuzco, don Mariano de (19) Informe relativo al mineral de Paseo, presentado al Protector por el presunto Director General de Minería don Dionisio Vizcarra: 19 de octubre de 1821. Gaceta del Gobierno, :N~ 33. (20) V. las págs. (566 a 569) de esta obra. (21) V. las págs. (643 y 644) de esta obra (XI, cap. X).
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