Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

SEGUNDO Y ULTIMO AVANCE INDEPENDIENTE SOBRE ANCON 59 X No faltaron ruidosos incidentes y combates, si parciales, útiles y gloriosos, mientras faltó del Callao. Un día de diciembre, vigilando los alrededores, las naves blo– queadoras descubrieron a lo lejos un buque sospechoso que, a favor de la oscuridad sobreviniente, parecía querer ganar el puerto, burlar el bloqueo y penetrar en la rada. Visitado, conforme a las leyes ma– rítimas de la guerra, en momentos en que ya se apercibía para esca– par, resultó que el buque sospechoso era norteamericano, que sella– maba la Luisa y que conducía un cargamento de armas. Apresado inmediatamente, fue llevado a Huacho, y allí dejado en el fondeadero para el juzgamiento del caso. No existiendo aún en nuestra costa un tribunal de presas, el co– mandante de la fragata de guerra americana Macedonian, Mr. John Downes, ofició a San Martín, reclamando, en primer lugar, contra la captura y detención del buque, que calificó de "arbitrarias 11 , por San Martín tiene una solamente. El peso de éstas debe arreglarse al de un quin– tal por cada cañón que tiene el buque.- No tenemos palos de repuesto, ni aún para reponer una verga o mastelero de juanete, ni para las alas y arras– traderas; de modo que, con una brisa moderada, tenemos que acortar velas antes, que sería innecesario si los tuviéramos ( ?) , recelosos de perder los que tenemos, y hallarnos sin repuesto. Espero que V. E. podrá conseguir éstos de Chile; pues los palos de Guayaquil son demasiado pesados para nuestra jarcia, que cada día está en peor estado; por falta de alquitrán, unto o barniz para conservarla. En verdad, gran parte de la de los buques mencionados debía reponerse íntegramente, pues tres años es el extremo de la dura(ción) de jarcia en que hay que poner alguna confianza.- La O'Higgins está en un estado deplorable, por falta de medicinas, por lo que nueve o diez hombres han muerto en este mes. Para precaver los daños de la fiebre, tan común aquí, no hay ni una dosis de sal a bordo. Los facultativos son, por consi– guierite, casi inútiles. En Valparaíso se solicitaron los medicamentos, que po– dían haberse procurado en la cantidad necesaria, a no haber interpuesto su autoridad el gobernador, rebajando más de la tercera parte de lo que se pidió. Permítame V. E. decirle que la marinería ha sido socorriQa con solamente un vestido cada individuo, desde que salimos de Valparaíso, hace cinco me– ses, y está casi desnuda; y, cuando lava su ropa para el aseo necesario, tiene que andar por la cubierta desnuda y envuelta en ponchos.- Yo no habría mencionado estas cosas a V. E., a no haberme preguntado anoche tocante a ellas, no solamente porque de antemano he solicitado palos, anclas, lona, jarcia, medicamentos y demás artículos, repetidas veces; sino porque he hallado siempre que la representación de estas faltas en la escuadra ha producido únicamente el resultado de una sospecha no merecida: que mi abandono ha sido la causa de todos los males.- Dios, etc.- Cochrane.- P.D. Había ol– vidado de mencionar el carbón, sln el cual las fragatas están paradas, y no tenernos a bordo. El de Talcahuano, que tuvimos no vale nada" .-Apud. Bulnes, I, pág . 67, 2a. nota .

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