Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

650 GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ XVIII La respuesta anterior, mesurada, pero digna>y perentoriamen– te negativa, provocó el conflictó: las dos potestades quedaban fren– te a frente, y el choque tenía que producirse. Monteagudo lo ha– bría extremado en el acto, dada su idiosincrasia; pero, cesado el impedimento de García del Río, impedimento que había puesto en manos de su colega la cartera del Interior, Exterior y Culto, fué aquél quien suscribió la réplica, sin ir desde luego a la completa :ruptura, pero dejando ver entre renglones, la insinuación de una re– nuncia. Esa réplica, datada el 27 de agosto, estaba así concebida: "Con fecha 22 del corriente, dispuso S. E., el Protector del Pe– rú se oficiase a V.E. Iltma. instruyéndole de la necesidad que había de mandar cerrar por el momento las casas de ejercicios de mujeres. En aquel oficio, además de manifestar S. E. los sentimientos reli– giosos que abriga en su pecho, y que no desmentirá jamás, le hacía ver a V. E. Iltma. que no era su ánimo suspender el uso de aqué– llos por espacio considerable de tiempo, con detrimento de los fie– les, que derivan de ellos consuelo espíritual, sino sólo momentánea– mente, porque así lo exigía la pública tranquilidad. Así es que S. E. advierte con dolor el que V. E. Jltma. se resista. a dar cumplimien– to a su orden; y me manda comunicar a V. E. Iltma. que, supues– tos los escrúpulos de conciencia que tiene par-a obedecer esta dis– ¡iosición del gobierno, y los que en adelante pudieran asaltarle res– pecto de otras que fueren igualmente necesarias, será conveniente que V. E. Iltma. calcule sobre los males que se seguirán de no es– tar en buena y perfecta armonía la. autoridad civil y la eclesiástica; y se decida por el partido que conviene adoptar a V.E. Iltma. en mteligencia de que las órdenes de S. E. son irrevocables. De orden superior lo participo a V. E. Iltma. para su conocimiento, etc''. La insinuación de renunciar estaba invívita en esta frase: "de– cídase V. E., por el partido que le conviene adoptar"; eufemismo propio de la diplomacia del ministro oficiante; pero hiriente en iodo caso, y, más que todo, inútil, ya que bastábale al gobierno, para realizar su deseo y consumar el que consideró triunfo suyo, aceptar la solicitud de resignación presentada por el prelado desde el 24 de julio.

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