Historia de la emancipación del Perú: el protectorado
498 GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ ma tal, que la primera sea conducida por los caminos de la religión y el ejemplo, el honor y la dulzura; y la segunda, por el buen trato y por un alternativo ejercicio del alma y el cuerpo, del reposo y el trabajo": concreción pedagógica admirable; suprema intuición de los avances de todo un siglo; esfuerzo anímico anacrónico para su ambiente y para su época; visión profética del genio de las escondi– das expansiones y conquistas por alcanzar de las edades venideras. XVIII Aún no terminado el local, iniciáronse los estudios el 21 de enero de 1809, y rindiéronse los primeros exámenes el 29 de mayo de 1810. Había, para esta última fecha, siete catedráticos, a saber: Unanue, director; Dávalos, Devoti, Paredes, Pezet, Vergara y Tafur. El 1<.> de octubre de 1811, concluída la construcción del primer patio en sus plantas alta y baja, ofreciéronse las primeras actuaciones propiamente públicas, a que dieron inusitada solemnidad y merecido realce la presencia del virrey y la concurrencia de las principales corporaciones docentes y oficiales; en 9 de mayo de 1815, previo in– forme de la Junta Superior de Medicina y Cirugía de Cádiz, que había expedido ese documento desde 9 de agosto de 1811, dictóse, a exi– gencias de Unanue, que por ese tiempo se hallaba en la Península, la real cédula aprobatoria de la creación de la Escuela, denominada desde entonces. de San Fernando, en homenaje al gran virrey que tuvo la suerte de ser su fundador, y que, empeñoso en dar a su obra toda la perfección que preveía y que anhelaba, no tardó en exigir para ella las reales provisiones necesarias para mayor desahogo en sus recursos y ensanche más intenso y provechoso en el plan; ora mediante la traslación a la Escuela de ciertos cursos universitarios; ora por la incorporación, en la misma, de los ya erigidos en el Jardín Botánico; ora por la creación de cátedras privativas como las de Botánica, Cirugía, Farmacia, Zoología, Mineralogía y Partos. Con todo ello quedó consumada la fundación del célebre insti– tuto, llamado a ser, en su género, el primero de la América del Sur, como impulsado y enaltecido más tarde por el genio y la abnegada consagración de los Tafur y los Luna Pizarro, los Ríos y los Heredia, los Odriozola y los Villar. XIX Sancionada la constitución liberal española de 1812, que daba a las colonias cierto derecho de representación en el seno de las cortes metropolitanas, por supuesto en forma incipiente y limitada, Unanue
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx