Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

PRIMER GABI ETE REPUBLICANO 471 que, entonces, surge en el fondo de la negra catástrofe, la fúnebre y borrosa silueta de Monteagudo (22). XXV El es el encargado de redactar el respectivo parte, modelo de franqueza, de cinismo: "El coronel Morgado ha muerto a mis ma– nos": "He mandado degollar a los revoltosos, que han expiado, to– dos, su crimen en mi presencia". El documento en cuestión palpita de satisfacción en la venganza, de orgullo en la maldad, de vana– gloria en la fiereza. También Monteagudo es el encargado de organizar el proceso. Lo acaba en cinco días. El mismo tilda su imparcialidad en el ofi– cio de elevación a la superioridad, en estos términos: "Todos con– vienen en que la persona de Ud. (Dupuy) y la mía debian ser lle– vadas al destino a que se conducían los conjurados. Como la orden dada por los jefes de la conspiración era asesinar a todo el que hiciere resistencia, la suerte de usted y de todos los habitantes de este pueblo habría sido la que aquéllos han tenido". Era denuncian– te e instructor; parte, juez y verdugo. Acometió y consumó la ta– rea con fruición, con entusiasmo, con verdadera locura, no tanto por el peligro que su vida pudo correr, cuanto porque al cabo te– nía las manos sobre la presa: entre los sobrevivientes procesados, estaba el odioso y odiado sobrino de Ordóñez, el adolescente Juan Ruiz, sueño, ilusión y adoración de la Pringles. Había de extre– mar su severidad, su ferocidad geniales. Pocas palabras bastarían para disfrazar la secreta pasión con todos los arreos y resplando– res de la justicia: "A no ser el respeto debido a las leyes y a la opinión de los hombres, habría sido excusada toda actuación so– bre esta causa. Bastaría anunciar el lugar en que murieron los con· jurados, para que quedase formado su proceso. La casa-habitación del primer jefe de esta ciudad, el cuartel de la tropa destinada a (22) Muertos: brigadier José Ordóñez; coroneles, Antonio Margado, Joaquín Primo de Rivera y José Berganza; comandantes, Matías Aras y Lo– renzo Morla; capitanes, José María Butrón, Gregorio Carretero, Ramón Coba, J. La Madrid, Jacinto Fontealba y Dámaso Salvador; tenientes, Juan Betcebé, Juan Burguillo, Santos Elgueta, Antonio Peinado y Antonio Romero; subte– nientes, Manuel Balcarce, Liborio Bendrel, Juan Sea y Joaquín Sea· intendente de guerra, Miguel Berroeta; y oficial de la intendencia, Pedro M~sa. . Sobre~ivientes: ~apitanes, Anto~io Arriola, Francisco María González y Manuel Sierra; temente, Juan Rwz Ord6ñez; subtenientes Juan Cabello Jo,sé María Riesco y Antonio Vidaurrázaga; asistente, Moya; ; marinero, José Perez.

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