Historia de la emancipación del Perú: el protectorado
LIMA ENTRE UN CIRCULO DE HIERRO 317 hablará después), hubo de darse a esos desertores carne y caldo de borrico (19). V La miseria y su desesperación, como sucede en estos casos, des– pertaron en breve los instintos recónditos de la "bestia humana"; y comenzó una serie inacabable de delitos. Los asaltos y robos multipli– cáronse dentro y fuera de la ciudad, de preferencia en sus extramu– ros; y, si en un principio efectuáronse de noche, muy pronto, inten– sificado el hambre o perdido ya el pudor, consumáronse a la plenitud del día. "Multitud de rateros en las calles"; una verdadera "plaga de ladrones, que, con el uniforme militar, sorprendían públicamente, en aquéllas, a cuantas personas encontraban"; y ''los caminos in– festados de malhechores"t parecían ser "signos evidentes de una pró– xima y sangrienta crisis" (20). Muchas casas de personas conocidas y socialmente bien colocadas, como la de un doctor Freiría, y otra fronteriza al entonces asilo de alienados de San Andrés (21), fueron embestidos y saqueados, tranquila, escandalosamente, sin que de ello diéranse la mínima cuenta ni las autoridades ni sus ministriles; Y los asaltos individuales repetíanse de modo alarmante en los lu– gares más céntricos; por ejemplo, el infligido al vecino notable don Domingo Vinia, ''en la plaza mayor de la ciudad, a las ocho de la no– che" del 4 de junio (22). VI Por más interés y cuidado que los españoles tuvieron en ocultar estas cosas, sobre todo estando al frente, orgulloso y campante, el enemigo; su consternación trascendía en las mismas publicaciones oficiales, únicas existentes y autorizadas para hablar en nombre del (19) "Los (mayores) trabajos de los patriotas fueron buscar comida pa– ra más de dos mil (desertores) que ocultaron. Las señoras que lo supieron, y que no sabían cómo porporcionar comestibles, sufrían y lloraban; y una ofre– t:ió el burro en que se cargaba el agua que consumía. La carne de este ani– imal, Y el caldo que con ella se hizo, sacaron a los patriotas de apuros".– .Mariátegui, op. cit., pág. 77. (20) Frases de una comunicación anónima, muy enérgica y elocuente, di– rigida entonces al Ayuntamiento de Lima, y que se inserta íntegramente en el siguiente capítulo. (21) Hoy comisaría del cuartel 2<? (distritos 3<?, y 4<?) de la capital. (22) Comunicación anónima cit ., cuya fecha fue el 5 de junio.
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