Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

282 GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ y por nota separada, exigieron, a la vez, dos cosas mas: P la pró– rroga del armisticio provisional por unos quince días, para en és– tos pro¿urar la celebración del armisticio definitivo; y 2~ ..la entra– da franca de víveres en la capital, durante la suspensión de las hos– tilidades, interesando muy particularmente, para ello, la sensibili· dad de los diputados independientes, en pro de los habitantes de tan numerosa ciudad, a quienes no sería conforme con la humani– dad hacer padecer por más tiempo privaciones de aquella natura– leza:, ya que no tenían ninguna parte en la guerra, y porque lo con– trario sería excitar la más amarga censura, cuando los sentimien– tos filantrópicos eran los que animaban precisamente a ambos go– biernos en la negociación" es). Los patriotas aceptaron inmediatamente (el 12) y suscribieron a las cinco de lª tarde del día de esa fecha, la prórroga solicitada deseos de .una terminación honorífica y fefü:, reiterando a USS., al mismo tiempo, las seguridades, etc.- Firmas de Llano y Nájera, Galdiano, Abreu Y Moar.- Sres . diputados, etc.". (5) ''Miraflores, 11 de junio de 1821.- Los que suscriben tienen el honor de exponer a los Sres. diputados del Excmo. Sr . D. José de San Martín, que, estando para fenecer el tiempo de la suspensión de armas convenida, sin ha– berse convenido el tratado de armisticio que lo motivó, es necesario prorrogar dicho término por quince días, o los que se juzgue oportuno para su finaliza– ción.- Los infrascritos se lisonjean de que, al paso que se accederá a esta proposición, ya indicada en el mismo tratado de suspensión de hostilidades, se interesarán USS . y pondrán todo empeño en que se lleve a debido efecto que los jefes de partidas o guerrillas se reduzcan a los límites que particular– mente tenemos anunciados a USS; y que se abstengan de todo acto hostil, ni se haga movimiento alguno de tropas, en la inteligencia de que, por nuestra parte, será inviolable el cumplimiento, así como se espera del concepto y bue– na fe que les merece el Excmo . Sr. D. José de San Martín. Toda falta, en esta parte, sería bastante a alterar la armonía que la Junta de Pacificación, co?f~rme en ~n todo con las ideas del Gobierno, se ha propuesto observar. As1m1smo, se mteresa muy particularmente la sensibilidad de los Sres . diputa– dos, a fin de que no se ponga impedimento en la entrada franca de víveres en la capital, acordando, para ello, el modo más conveniente, durante la sus– pensión de hostilidades, para los habitantes de esta numerosa ciudad, los cua– les, no teniendo ninguna parte en la guerra, no sería conforme a la humanidad hacerles padecer por más tiempo, privaciones de esta naturaleza. Lo contrario sería excitar la más amarga censura, cuando los sentimientos filantrópicos son los que animan a ambos gobiernos en esta negociación .- Finalmente, si el Excmo.. ~r. D . José de San Martín accediera a la prórroga de la suspensión d~ host1hdades, esperan los que suscriben se sirva dar las órdenes, por du– phc~d~, para su ejecución; y que USS . acepten la estimación de sus mejores sent1m1entos.- Manuel de Llano .- José María Galdiano.- Manuel de Abreu. - Francisco de Moar, secretario .- Sres . diputados del Excmo . Sr. D . José de San Martín" .

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