Historia de la emancipación del Perú: el protectorado
TENDENCIAS PACIFISTAS DE ULTRAMAR 223 a desempeñar su comisión" ( 1). Ello es que, contra todo lo que Abreu imaginara, San Martín le recibió regiamente (25 de abril). No hubo prerrogativa diplomática que no se le reconociera, aten– ción ni consideración que no se le dispensara. Brindósele, desde Juego, escogido alojamiento, lo mejor que pudiérase obtener en aquellos parajes, tiempos y circunstancias; púsose a sus puertas una guardia de honor, élel batallón Numancia; y túvosele de banquete en oanquete, y de paseo en paseo, así en el cuartel general y en la pobla– ción, como en las hermosísimas haciendas del fecundo valle; a tal punto, que, de gran realista que era, y, por tanto, malamente pre– venido contra los "malvados insurgentes", cuando presentóse en Lima, resultó el señor de Abreu acérrimo admirador del general de aquéllos, e infatigable apologista de sus conmilitones y subal– ternos; todo, sin que, en el fondo del alma de aquel hombre, bené– volo y justo, soliviantárase la menor intención -a no ser la de un sincero pacifismo- de traicionar su delicadísimo mandato, ni de fal– tar en lo mínimo a su deber. Con todo, las circunstancias dichas concitáronle en el instante la antipatía del virrey y de los realistas de Lima; más que todo, del ejército; y contribuyó no poco para (1) Todo esto, desmintiendo los datos que a este propósito traen los demas historiadores (excepto Bulnes, que es quien dio a luz el respectivo documento), aparece de la nota oficial que sigue:- "Sr. D. Joaquín Echeva– rría, ministro de Estado, etc.- El 18 del presente, me comunicó el coman– dante de la costa del sur de Santa, sargento mayor don Esteban Figueroa, que acababa de llegar a Samanco el bergantín español parlamentario Nuestra Se– ñora del Carmen, conduciendo a su bordo al capitán de fragata don Manuel Abreu, enviado de S.M .C. cerca de este gobierno, el cual manifestó deseos de conferenciar conmigo, antes de pasar a Lima y de proceder a desempeñar su comisión . En consecuencia, le expedí y remití el correspondiente permiso para que emprendiese su viaje, por mar y por tierra; y, decidiéndose él por lo Wltimo, llegó a este cuartel general el 25 y salió para Lima el 29. - Durante su residencia en la villa de Huaura, hemos tenido varias conferencias, de las cua– les no ha resultado cosa de mayor importancia. Lo único que he podido tras– lucir en ellas es que su comisión tiene por base el juramento de la constitu– ción española; pero también creo que, habiendo recibido comunicaciones re– cientes de su corte, poco antes de salir de Panamá; habiendo tenido lugar de convencerse de que no admitimos otra base de conciliación que la indepen– dencia; y teniendo a la vista el ejemplar del armisticio convenido entre el ge– neral Bolívar y Morillo - tratará de esforzarse todo lo posible para que aquí se celebre una convención igual, ínterin negocian nuestros enviados con S.M. C.- Aguardo, por momentos, una invitación del gobierno de Lima, al efecto· y del resultado de la negociación daré a US. oportuno aviso, para que se sirv~ elevarlo al conocimiento de S.E.- Dios, etc.- Cuartel general, en Huaura abril 4 de 1821.- José de San Martín.- Apud Bulnes, op. cit., pág. 90, t.' II, nota.
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