Historia de la emancipación del Perú: el protectorado
LA CONTRAORDEN Y SU RECHAZO 205 Después de conferenciar largamente con el general en jefe-con– ferencia tan infructuosa como sus comunicaciones- y de descansar un día en la capital, Arenales dirigióse -a las cuatro de la tarde del día 4 de agosto- al campamento o cuartel general que en esa fecha se le designó, cual era el pueblo de Miraflores (15). Pronto, cansado de la inacción en filas, pidió ocupación activa compatible con la situación de pasividad y espera adoptada como nor- fuerzas, "compuestas de cuatro batallones, seis escuadrones y cuatro piezas de campaña llegaban, el 12 de julio, a 4.300 hombres de combate, bien disci– plinados, contentos y llenos de entusiasmo", con "armamento, equipo y mu– niciones en buen estado". Hay que agregar, a esta cifra de combate, más de 1.000 reclutas, que toda– vía no hallábanse en estado de batirse; y que, indudablemente, fueron los per– didos en la senda, por deserción; efecto de la indisciplina. Deducido este ·último número, quedan los 4.384 que, según la Gaceta entraron en Lima, con los siguientes cuerpos: Numancia, Núm. 1 de los An– des, Núm. 2 de Chile, Núm. 7 de Chile, Núm. 1 de Cazadores del Perú, 4 es– cuadrones de Granaderos de a caballo, y artillería.- Ahora bien, como Are– nales salió de Huaura (20 de abril) con solas 2.132 plazas, en este orden: 800 del Numancia, 400 del Núm. 1 de los Andes, 600 del Núm. 7 de Chile, 300 de los Granaderos de a caballo, y 32 artilleros (16, con dos piezas de campaña primero, y 16, con otras dos, después); a que se agregaron inmediatamente (en Oyón) los 368 hombres salvados de las fuerzas de Gamarra -llamados luego "Cazadores del Perú, Num. 1"- resulta que al perderse en la mesa de Ju– nín, no tenía sino 2.500 soldados, incrementados, al regreso, con el Núm. 2 de Chile (en Cachicachi, donde se presentó, según el propio Arenales con un máximum de 50 hombres los más enfermos).- Total: 2.550 individuos.- Por consiguiente, Arenales mandaba 2.500 hombres al ir, y no al volver, contra lo que afirma Mitre.-Otra conclusión es la siguiente.-Si Arenales salió de Huaura con 2.132 plazas, agregando a esta cifra las SO del núm. 2, claro es que contó con 2.182 soldados no peruanos. Y, si volvió con 4.384, más cJaro aún resulta que, en esas fuerzas, había 2.202 soldados peruanos, más de la mitad de la división, sin que sea lícito rebajar de esta cantidad la de 368 hombres de la columna de Gamarra, que, como reclutados en el interior, eran perua– nos también. Esto, prescindiendo de los aumentos que los otros cuerpos ar– gentinos y chilenos habían obtenido con gente del país, como puede verse bien demostrado, con testimonios imparciales, en el cap. VII, parte XIV de esta Historia.- Por último, como deducidos los 2.100 hombres de Arenales, y los 600 que Miller llevó a puertos intermedios, San Martín quedó con 3.100 sol– dados (de los 5.800 que tenía en Huaura el 20 y 21 de abril); dedúcese que, al reunírsele la división de la sierra, dispuso otra vez de 7.484 hombres, que al regreso de Miller, ascendieron a 8.084; total que, por cierto, no era "el cadáver de un ejército desaparecido al rigor del clima", como Mitre vuelve a decir (op. cit., III, 135); sino un ejército en regla, numeroso y disciplinado, que, frente al realista, constante de 7.000 hombres escasos, hallábase en capacidad de acometer las varias eficientes empresas y operaciones sabiamente insinua– das por el sesudo vencedor del Cerro y de La Florida. (15) Gaceta del Gobierno Independiente de Lima, edición extraordina– ria (sin número) del 4 de agosto de 1821.
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