Historia de la emancipación del Perú: el protectorado
ARENALES ANTE LA RETIRADA REALISTA 175 las, ·dada la nueva incógnita, ahora interviniente en la resolución del problema, cual era el avance, que parecía al principio posterior, Y ahora indudablemente simultáneo, de la división personalmente comandada por el virrey. Razonóse mucho en el sentido de "forzar la marcha, y lanzarse sobre Canterac, dondequiera que se hallase, confiando en esa suerte tantas veces propicia para las armas repu– blicanas", como que "el general estaba bien penetrado de su empre– sa"; y la columna era valiente y buscaba la gloria con ardor; sólo que Arenales observó, ante este argumento, que "no podía desaten– der la instrucción confidencial del general en jefe, ni debía aventu– rarse a cargar con una responsabilidad que sería enorme en un su– ceso adverso, de que ningún combatiente podrá considerarse segu– ro"; además de que "lo arauo del conflicto consistía en la ignoran– cia absoluta del paradero y la dirección de La Serna".- "Según la fecha de las comunicaciones de Lima, era forzoso suponer a este úl– timo, en aquel momento, sobre alguno de los pasos de la cordillera, por San Mateo, por Huarochirí o por Yauyos". De ahí esta disyunti– va: o el virrey había tomado "alguno de los predichos pasos; o "había seguido el mismo movimiento de Canterac".-"Si lo prime– ro, dirigíase precisamente a Jauja o a Huancayo"; caso en que la di– visión patriota veríase "cortada y desventajosamente comprometida entre dos cuerpos cuyo total era doblemente superior"; y, si lo se– gundo, era de suponer que Canterac, "viéndose amagado, evitase el lance a toda costa, replegándose sobre La Serna, hasta reunírsele,.,; caso en que "subsistía el mismo inconveniente de tener que afrontar fuerzas superiores"; esta vez con "la desventaja de que, por la distan– cia que ya hubiese tenido que recorrer la división, le sería menos fácil eludir un compromiso en caso necesario" (9). De otro lado, hacíasele a Arenales cuesta arriba el abandonar la inmensa zona conquistada para la causa de los libres, con sus inmen– sos beneficios y ventajas. "Sus fuerzas, dice él mismo, compuestas de cuatro batallones, seis escuadrones y cuatro piezas de campaña, lle– garon al pie de 4.300 hombres de combate, bien disciplinados, con– tentos y llenos de entusiasmo. Su armamento, equipo y municiones se hallaban en buen estado. Los animales de silla y carga eran suficien– tes para las exigencias calculadas en aquellos días"; todo lo cual "infundía en el ánimo de Arenales la confianza necesaria para no anticipar un movimiento retrógrado; sino, antes bien, sostener una vesistencia en que la gran masa del país estaba ya fuertemente ! omprometida", permaneciendo, y no abandonando unas "provin– cias cuyos ingentes recursos, con las ventajas de la localidad que- (9) Memorias, págs . 137 y 138.
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