Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

CAPITULO V ARENALES ANTE LA RETIRADA REALISTA. - SUS PLANES Y PROPOSITOS.- FATAL ACTITUD E INCOMPRENSIBLE INERCIA DE SAN MARTIN.- SUS CONSECUENCIAS I A las doce del día 9 de julio (fecha en que San Martín entró, primera vez, en la ciudad de Lima, modesta y casi furtivamente, se– ¡rnivelado por las sombras de la noche, para rehuir cualesquiera manifestaciones populares, a que era desafecto) Arenales recibió con– firmación de la noticia que anunciábale el éxodo de los realistas. Canterac, decíanle los comandantes de montoneras, había hecho eva– cuación de la capital; dirigídose a Lurín, Calango, Coaillo y Cañete; torcido, camino del oriente, por Lunahuaná; y, seguramente, toma– do la dirección de Huancavelica, por los puentes de Turpo y de Tupay. El plan del enemigo no podía ser más evidente. Atormentado por el asedio; afligido por el malsano campamento de Asnapuquio y en la sede misma del gobierno virreinal; imposibilitado de obtener al– tas y recursos, en el seno odioso de una población adversa, que dia– riamente castigaba sus efectivos con propaganda sugestora irresisti– ble, ahondando el mal de la indisciplina con el descontento y la de– serción; y, en una palabra, convencido de que ya no podría, para él, haber salvación posible, sino en las apartadas serranías, únicas que habrían de proporcionarle hombres y cabalgaduras, clima reparador, copiosos comestibles y posiciones inexpugnables; decidió y efectuó el éxodo aludido, para internarse en el corazón del país, sacudién– dose de los innumerables males e inconvenientes que ofrendárale la estación capitalina, y al contrario, ir allá en pos de todas las ventajas y buenas condiciones opuestas.

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