Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

146 GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ encuentro, sorpresivo o franco, que Arenales había temido por mo– mentos. Resolvió, pues, el general tomar él la ofensiva. Toda la caballería de Alvarado partió, en consecuencia, de vanguardia, a las dos de la madrugada del 12, con mandato perentorio de caer sobre el enemigo, más o menos (calculadas las distancias, demoras y tropiezos) de seis a siete. Siguiólo Arenales tres horas más tarde, tranquila y parsimo– niosamente; pero, aunque todo prometiese un éxito feliz, ocurrió que Carratalá, penetrando el intento, y reconociéndose impotente para contener ni batir a fuerzas dobles, alzó el campo y se evadió camino del pueblo de Reyes y del lago de Junín o Chinchaicocha, haciéndolo, tres horas antes del arribo de Alvarado, todavía en ple– na oscuridad, esto es, de tres a cuatro de la madrugada de esa mis– ma fecha. Sin oposición ni obstáculo, entró así la división independiente en Paseo, a las doce del día, entre las "demostraciones de entusiasmo y alegría" de los pobladores, víctimas, como los del Cerro, de "sa– queos, persecuciones y violencias de todo género, durante la ocupa– ción de los españoles". El jefe patriota resolvió, tras las rudas calamidades de las jor– nadas vencidas, dar descanso competente a sus soldados y cabalgadu– ras; los acuarteló debidamente; sirvió a los primeros opulento ran– cho, gracias a la generosa y espontánea ayuda de los vecinos pasque– ños locos de contento, al verse libres, y no obstante la vandálica oarrida que, al partir, había hecho Carratalá de toda clase de vitua– llas y recusas; y aguardó tanquilo el ya seguro y favorable desarro– ...lo de los acontecimientos.

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