Historia de la emancipación del Perú: el protectorado
100 GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ Soler tornó a Arica; tomó, para su tropa, cuatro mil duros exis– tentes en la caja de aduana; despidió sobre el camino de Tacna una partida de "infernales" (24), al mando del capitán don Lorenzo Val– derrama, la cual dio al cabo con el famoso cargamento de géneros, visto desde a bordo, el mismo que decomisó totalmente (25); envió otro destacamento sobre Sitana y Locumba, que hizo presa en ciento veinte mil duros más (en efectivo), en "una gran porción de estaño traída del interior" y en seis barras de plata, total de los caudales del rey, enviados a las cajas reales de Arequipa y que así se preten– dió poner en salvo; y capturó, en fin, en la ciudad o sus alrededores, otros trescientos mil pesos en mercaderías, también pertenecientes a comerciantes españoles (26). Todo ello embarcóse en el navío almirante, con gran contenta– miento de Cochrane; excepto cien mil pesos procedentes de las su– mas tomadas en efectivo, que Soler distribuyó entre los suyos antes de la incruenta acometida de Azapa (27). (24) Negros cuya procedencia y apodos se explicarán más adelante. (25) Dice Bulnes que estas mercancías fueron arrebatadas al conductor y dueño aparente de ellas, ciudadano americano Eliphabet Smith, ''encubri– dor de bienes de españoles"; arrebato que, más tarde, en 1841, dio margen a una reclamación diplomática de los EE. UU. contra Chile. Agrega que el botín se distribuyó entre la marinería del San Martín y la tropa capturante de tierra. Op. cit., t. II, pág. 152. (26) Eran las acabadas de descargar por las goletas capturadas José, Colombia y Lord Cathcart, cuyos papeles, descubiertos y compulsados en las oficinas de tierra, y sacados subrepticiamente por ciertos comerciantes in– gleses del Río de Janeiro, fueron, con fundamento, tac.hados de falsedad y su– plantación.- "La mayor parte de esa carga, dice Miller, consistía en crespo– nes de Cantón y otros géneros de la India, y en gran cantidad de aguardientes Y vinos franceses; cerveza inglesa, de diversas calidades; y otras cosas no menos apetitosas; todo propiedad realista, hallada en la aduana de Tacna. Parte se e~vió a Arica y parte se embarcó en el San Martín; per0 los sol– dados patriotas, en Tacna, apenas tuvieron tiempo para gustar aquellas inci– tantes golosinas. Entregáronse las llaves al encargado de embarcar esos efec– tos en la capitanía, y éstos marcharon en el acto. Tal era el entusiasmo de la tropa, que la idea de cruzar sus bayonetas con las del enemigo ahogó toda expresión de sentimiento al dejar a retaguardia cosas tan deliciosas".- Me– morias, t. I, p . 281 . (27) Cochrane, nota del 14 de mayo, ya cit.
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