Hacer de la lectura una experiencia: reflexiones sobre mediación y formación de lectores

84 sistema que el de la guía anterior: test con preguntas de comprensión lectora que cada estudiante debe contes- tar en solitario. De nuevo, ¿dónde están, ahí, las ayudas para aprender a comprender? ¿Dónde y cómo se están enseñando las estrategias lectoras necesarias para luego contestar esas pruebas por sí solos? Desde una perspectiva de mediación, esas son pre- guntas que debiéramos hacernos. En otro libro, de próxima aparición, desarrollo algunas líneas de actua- ción que, a mi juicio, son de interés para avanzar en este sentido, y las acompaño con ejemplos concretos provenientes de mediadoras y mediadores de diversos contextos. Con todo, avanzo brevemente algunas líneas de reflexión. La primera: el desarrollo de la competencia interpretativa necesita un trabajo de acompañamiento de la lectura y no solo de constatación final de lo que se comprendió. Ese acompañamiento debiera tomar en consideración las dificultades que el texto plantea para el estudiante, así como prever dispositivos didácticos que le ayuden a enfrentarlas. A su vez, ese trabajo de- biera derivar finalmente en espacios de sistematización acerca de qué hemos aprendido, tanto sobre el texto en sí como sobre las formas y estrategias de lectura que hemos utilizado para abordarlo; por ejemplo, formula- ción de hipótesis, contrastación de dos informaciones sobre un mismo elemento para dilucidar su significado,

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx