Hacer de la lectura una experiencia: reflexiones sobre mediación y formación de lectores
81 vivido las experiencias (familiares, sociales, escolares) que hacen esa construcción posible. Creo que el camino más interesante es asumir lo anterior como un punto de partida para repensar nuestra labor docente. Esto nos permitiría avanzar desde la consigna «¡disfruten los li- bros!» hacia la reflexión sobre cómo podemos ayudar a nuestros alumnos a construir las condiciones y a ad- quirir las herramientas que harán posible ese disfrute. Y esto último pasa por ayudarles a construir interpretacio- nes potentes de los libros, que les permitan adentrarse en las múltiples capas de significado que las obras traen consigo y, así, sentirse interpelados por lo que esos tex- tos dicen. Por eso es que ha sido tan importante el avance hasta dar con un modelo de formación lectora y literaria que tenga estos dos componentes centrales e interrelaciona- dos: la construcción de un hábito de lectura por placer, por una parte, y el avance en la competencia interpreta- tiva, por otra. Ahora bien, usted me preguntaba cómo evalúo estos componentes. Diría que hay que acom- pañar esta pregunta con otra igualmente importante: cómo trabajo cada uno de ellos y cómo lo hago desde una perspectiva de mediación. Vamos a otro ejemplo tí- picamente escolar: se trata de una guía de comprensión lectora, como muchas otras que hay en circulación, que el alumno debe responder en forma individual en su
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