Hacer de la lectura una experiencia: reflexiones sobre mediación y formación de lectores

61 corrió por su cara. Luego se miró hacia el espejo y se encontró muy bella. Al siguiente día amaneció, salió muy temprano de su casa y a todas las muje- res de La Ligua les dijo: para ser bella hay que ver estrellas. Pero el cielo fue mucho más rápido. No es difícil adivinar que el recurso utilizado por María es exactamente el mismo que el de Monterro- so: crear un universo ficcional a partir del significado literal, y no metafórico, de un refrán popular. En este caso, «para ser bella hay que ver estrellas». Es cierto que algunos elementos de este microcuento, que dicho sea de paso era una de las primeras experiencias de escritura mediada que vivía su autora, no acaban de funcionar del todo. Pero es igualmente cierto que, con este texto, María está explorando formas de manipulación de la lengua a las que difícilmente hubiese llegado por sí sola, que le ofrecen un interesante camino para construir la intencionalidad literaria del texto. Asimismo, la autora parece bastante consciente de algunas de las conven- ciones centrales del género del microrrelato, como por ejemplo la carga semántica del título, la condensación de la acción o el final sorpresivo y abierto, entre otras. Cassany dijo una vez: «Un buen escritor sabe muchas cosas sobre el tipo de texto que escribe» (1991, p. 65). Y las aprende leyéndolas en textos que cumplen funciones

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