Hacer de la lectura una experiencia: reflexiones sobre mediación y formación de lectores
58 o la atención a los objetivos educativos y a los valores sociales dominantes. Junto con sintetizar el debate en torno a cuatro gran- des criterios que parecen fruto de consenso (la calidad de las obras, los valores educativos e ideología, la va- loración de los gustos e intereses del lector infantil y juvenil, y el itinerario de aprendizaje literario y cultural que ofrecen), Colomer (2005) hizo avanzar la discusión al agregar que lo importante es no perder de vista dos preguntas claves en un proceso de selección de textos: «para quién y para qué». En otras palabras: seleccionar teniendo siempre en cuenta al lector ( para quién ) y los propósitos u objetivos que se tienen para esa situación de lectura ( para qué ). Desde mi perspectiva, esto facilita mucho las co- sas, pues nos permite abordar de manera más flexible aquellos macrocriterios que, muy a menudo, han sido vistos como mandatos rígidos e inquebrantables. ¿Ca- lidad literaria? ¡Por supuesto que quiero ofrecer libros de calidad literaria! Pero esto no impide que, en ciertos momentos, pueda abrir el abanico de lecturas hacia tex- tos que a mi juicio no son obras de contrastada calidad, pero que pueden ayudarme a trabajar objetivos puntua- les como, por ejemplo, apoyar la débil autoimagen lec- tora de un niño o dar entrada a las lecturas personales de los adolescentes en los espacios de socialización de
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