Hacer de la lectura una experiencia: reflexiones sobre mediación y formación de lectores

53 pero tan solo canto para callar». O a intentar desentra- ñar el significado del neologismo final, cuando Chabuca construye el bello verbo clarinar («no le llegó la hora de clarinar …»). De este modo, el hecho de formular preguntas específicas sobre ciertos aspectos relevantes de una obra ofrece una oportunidad maravillosa para pro- fundizar en su lectura. ¿Por qué es importante la literatura infantil y juvenil en la formación de lectores? Una primera vía de reflexión se relaciona con los apor- tes que pueden ofrecer los tipos de lenguaje que utiliza la literatura infantil y juvenil (LIJ) en los procesos de formación de lectores. En primer lugar, la literatura y la palabra poética aportan maneras diametralmente di- ferentes de decir el mundo y de «paladear» el lenguaje que aquellas propias de la lengua fáctica utilizadas en nuestro día a día —luego volveré a ello, al hablar de mediación en la primera infancia—. A su vez, junto con la dimensión estética vinculada al extrañamien- to del lenguaje propio de la palabra poética, habría que subrayar el aporte de esas obras en relación con la construcción de la dimensión simbólica propia de la vida humana. Los cuentos tradicionales de cada co- munidad, por ejemplo, con su enorme carga simbólica fraguada durante siglos, ofrecen un verdadero compen-

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx