Hacer de la lectura una experiencia: reflexiones sobre mediación y formación de lectores

52 Le doy un ejemplo: mi pasión por Chabuca Gran- da me ha llevado a desarrollar, en repetidas ocasiones, conversaciones literarias sobre la canción «El surco», tanto en educación secundaria como en diversos espa- cios formativos con adultos. El resultado siempre me ha deslumbrado, pues pese al hermetismo que caracteriza ese texto, los lectores suelen elaborar interpretaciones muy profundas sobre él. Ahora bien, creo que sería muy difícil llegar a esas interpretaciones únicamente hacien- do preguntas acerca de si les gustó o no el poema, por- que con estas se llegaría solo a un primer nivel que no ofrece ayudas al lector para adentrarse en las diversas capas de significado que un texto desafiante y resisten- te como este tiene. En las discusiones a las que refería, el punto de partida ha sido siempre el compartir nues- tras primeras impresiones y sensaciones, aludiendo por ejemplo a emociones que nos produjo la canción, a lu- gares a los cuales nos transportó o a imágenes que nos gatilló. Luego, poco a poco y siempre conectando con la respuesta personal de cada participante, lanzo otro tipo de preguntas que buscan llevar hacia nuevos lugares desde donde mirar el texto. Preguntas orientadas, por ejemplo, a reflexionar sobre la poderosa contraposición entre canto y silencio que articula la estrofa central del poema: «En una hora triste quise cantar/ y dentro de mi canto quise gritar/ y dentro de mi grito quise llorar/

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