Hacer de la lectura una experiencia: reflexiones sobre mediación y formación de lectores
47 unos determinados contenidos preestablecidos por el docente, o bien en respuestas breves a preguntas cerra- das del profesor. En esos casos, predomina un discurso monológico en el cual el control de la palabra radi- ca casi exclusivamente en el adulto. La discusión, en cambio, se emparenta con un tipo de interacción que comienza a tener cada vez más presencia en las aulas: el habla exploratoria. Esto es, un diálogo cooperativo basado en la confrontación de diversos puntos de vista, en el respeto y consideración de la opinión del otro, y en la progresiva construcción de acuerdos y consensos en el marco de un razonamiento colectivo, tal como señalaran Mercer y Littleton (2007). En el ámbito de la educación literaria, entendemos la discusión como un espacio de construcción de senti- do en el seno de un «círculo de lectura» definido por el intercambio y la interacción con otros (los pares, el pro- fesor y el texto), cuyo propósito es poner en juego múl- tiples puntos de vista sobre una lectura. Se trata de una situación dialógica, de co-construcción acumulativa de los sentidos de un texto, gestionada por el mediador y orientada a hacer emerger la comprensión de niños (o jóvenes, o adultos), a partir de la confrontación de las diversas interpretaciones surgidas en un grupo ante una lectura compartida. Esta situación de co-construcción ofrece una oportunidad única para la formación de lec-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx