Hacer de la lectura una experiencia: reflexiones sobre mediación y formación de lectores

40 entretenimiento y juego en la escuela, quizá muy valio- sas por sí mismas, pero muy alejadas de los objetivos de la formación lectora» (p. 113). Es por eso que, en los últimos años, la tendencia ha sido la de adoptar la noción de mediación lectora que —desde mi perspec- tiva— explica mucho mejor la labor de los múltiples actores sociales y educativos, cuyo trabajo está orientado a ayudar a otros a disfrutar leyendo. En tu tesis doctoral, El mediador escolar de lectura litera- ria: Un estudio del espacio de encuentro entre prácticas didácticas, sistemas de creencias y trayectorias persona- les de lectura, desarrollas el concepto del docente mediador de lectura literaria. ¿Qué se entiende por lectura literaria? Hablas de ella como un modo de leer, ¿cuáles serían sus características? Tradicionalmente, hemos entendido la lectura literaria en función del objeto leído. Desde esta perspectiva, la lectura literaria sería única y exclusivamente aquella en la que lo leído son textos literarios, con las dificultades que, al día de hoy, supone esa delimitación de fronteras entre lo que es «literario» y lo que no. Las columnas de Leila Guerriero, por ejemplo, ¿las leemos como literatu- ra o como periodismo? O bien Una novela criminal , de Jorge Volpi, ¿lo leemos como novela o como una deta- llada crónica acerca de un hecho policial de la historia

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