Guerreros civilizadores

408 «Exequias fúnebres celebradas en honor de las víctimas de la presente guerra» (Fernández Larraín y otros, 1979, pp. 761-766). 409 Lo trascendente de la ceremonia de despedida al ejército expedicionario que se vivió con igual intensidad en «ciudad, aldea o villa» fue registrada en la poesía popular de Bernardino Guajardo. Para este punto ver «Gloriosa despedida de los batallones chilenos» (Uribe Echeverría, 1979, pp. 33-34). 410 El Estandarte Católico, 17 de mayo de 1879. 411 «Orden de la procesión pro gratiarum actione ordenada con motivo de las victorias sobre el Perú» (Arzobispado de Chile, 1884, VII, pp. 751-755). Todo este arsenal simbólico desplegado en las procesiones puede ser puesto en perspectiva, incluyendo una breve mención a las formas coloniales de la práctica en el excelente libro de Jaime Valenzuela, Las liturgias del poder. Celebraciones públicas y estrategias persuasivas en Chile colonial (1609-1709), 2001. 412 El santoral católico fue adaptado a las necesidades bélicas. Así, durante el mes de mayo dedicado a San José, el templo de Santo Domingo congregó una importante concurrencia que imploró por la mediación del santo para «la fortuna de las armas» de Chile (El Estandarte Católico, 8 de mayo de 1879). 413 «Preces con ocasión de la guerra» (Arzobispado de Chile, 1884, VII, p. 477). 414 «La devoción del Santo Escapulario de Nuestra Señora del Carmen», El Mensajero del Pueblo, 16 de julio de 1881. 415 Manuel Baeza a su madre Margarita Argomedo, Lima, 19 de setiembre de 1881, en AN.FV., vol. 258, f. 1. 416 El Ferrocarril, 23 de abril de 1879. 417 El Estandarte Católico, 24 de abril de 1879. 418 La Reacción, 18 de marzo de 1879. La pastoral de Salas salió publicada por entregas en La Reacción, el 19, 22, 26 y 29 de abril de 1879. 419 «Colecta para el servicio religioso y cuidado de los enfermos del ejército y armada» (Arzobispado de Santiago de Chile, 1884, VII, p. 296, 408). 420 «Intendencia General del Ejército y Armada en Campaña», Valparaíso 3 de julio de 1879, El Estandarte Católico, 5 de julio de 1879. 421 El Estandarte Católico, 17 de abril de 1879. 422 El Chilote, 19 de mayo de 1879. En una circular posterior del Solar señaló que todo ciudadano chileno debía de corresponder con «gratitud» a los sacrificios del ejército. Dentro de ese contexto, la tarea fundamental de cada parroquia ancudina era aportar a la causa de la guerra y «solazar las necesidades creadas en las madres, esposas y otros deudos» que quedaran en la orfandad. El obispo solicitó asimismo a los párrocos que expidieran de manera gratuita «fe de bautismos y de matrimonios» con la finalidad de que los deudos de los combatientes pudieran acceder a la ayuda benéfica administrada por la sociedad La Protectora, en la que participaba activamente otro presbítero, Ramón Ángel Jara («Circular a los párrocos», El Chilote, 10 de enero de 1880). 423 «Comisión Eclesiástica de Recursos Pecuniarios», El Estandarte Católico, 28 de mayo de 1879, 16 de junio de 1879. 424 «Noticias de Provincias», El Estandarte Católico, 23 de mayo de 1879. 231

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