Género y conflicto armado interno en el Perú

ponían de acuerdo para hacer casar a sus hijos sin que estos se conozcan. En diálogo con estos estudios, la propia experiencia de Angélica nos demuestra que los matrimonios los acordaban los padres, teniendo en cuenta que el matrimonio arreglado permitía lograr algún privilegio o compensación económica, social o simbólica. Desde la perspectiva de la madre y abuelos de Angélica, el hecho de que ella se casara con un profesor —para la época símbolo de conocimientos y prestigio— le permitía mantener el estatus que la familia habría tenido por estar vinculada al ejercicio de la autoridad en su comunidad. Este tipo de matrimonio concertado era usual en las mujeres de la generación de Angélica. Las otras presidentas de ANFASEP narraron que sus padres y sus abuelos se casaron también bajo esta modalidad. Angélica tuvo ocho hijos con Estanislao. Debido al trabajo de su esposo como docente de escuela vivieron en Vischongo (Vilcashuamán, Ayacucho) y finalmente en Huamanga. Angélica explica que la remuneración de su esposo alcanzaba para educar y criar a sus hijos, y que ella no tuvo necesidad de trabajar. Cuenta que en un primer momento, cuando nacieron sus hijos mayores, ella no sabía cuidarlos y criarlos. «Poco a poco aprendí, me acostumbré a estar con ellos, poco a poco fui aprendiendo a quererlos». Es en relación a sus hijos, y cuando ya están viviendo en Huamanga, que Angélica se ve afectada por el conflicto armado. Justamente por esto, hablar de la maternidad con ella no ha sido fácil. Para ella ha sido problemático y dramático hacer memoria sobre su maternidad porque recuerda a su hijo Arquímedes, quien en 1983, a los diecinueve años, fue secuestrado de su casa por integrantes del Ejército66. En su proceso de búsqueda, Angélica fundó ANFASEP junto a otras mujeres ayacuchanas. Hasta su muerte, a los 87 años, fue presidenta honoraria de ANFASEP y siguió reclamando el cuerpo de su hijo y de los otros desaparecidos de Ayacucho. 2.2. La vida entre el campo y la ciudad: la historia de Felícitas Felícitas Delgadillo nació el 5 de abril de 1949 en el distrito de Carmen Alto (Huamanga, Ayacucho). Sus padres fueron trabajadores de la hacienda Fresolini (Socos, Ayacucho), su madre tuvo dieciséis hijos, pero solo sobrevivieron ella y sus tres hermanos: «Antes había mucha enfermedad, con eso morían los niños», explica. En Ayacucho, hacia 1940, cada vez eran más notorios los cambios que se producían en las zonas rurales, sobre todo por la migración del campo a 95

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