confrontaron a la autoridad: los que debían llegar para darles protección frente a Sendero Luminoso cometieron saqueos y violaron sexualmente a las mujeres y niñas. Del grupo de las madres, Olga Huamán dedica el 40% de su presentación a relatar los diálogos que sostenía en sueños con su esposo desaparecido. Ella no tenía a quién recurrir y es su esposo desaparecido quien en sus sueños le da apoyo y consejo. Se encontraban desamparados tanto frente a Sendero Luminoso como ante los militares. Esta sola afirmación desmiente la historia oficial impuesta en el país, que negaba las violaciones a los derechos humanos perpetrados por los militares. Por ello, Huamán valora la creación de la CVR y el espacio creado de las audiencias, donde es posible contar lo que les sucedió. Así, narra los abusos cometidos por los militares: [...] entraron los militares y lo llevaron a mi esposo [...]. Y después mi esposo dijo: «un tiro en el aire me han dado para yo desaparecer, sino me enfrían». Ahora yo le digo: «y toda mi platita que yo tenía?». «Los militares se lo han llevado». Lo sacaron de ahí [...]. Se fueron donde las profesoras, las sacaron, se abusaron de ellas. Nosotros vivíamos en un terror, con una pena, preocupación, con miedo porque no teníamos a donde correr [...]. Y gracias a Dios que esta institución se ha formado, que están investigando, que se llama la Comisión de la Verdad para todos nosotros. Así para decir a muchas personas que ellos puedan venir también a dar su testimonio, a decirlo. Por su lado, Nemesia narra con detalles el contexto que se vivía en su comunidad, cuando detienen a su esposo y queda desaparecido. El 71% de su narración la dedicó a relatar el contexto de la violencia y las detenciones que ella misma había sufrido. En relación a la detención y luego desaparición de su esposo, ella aclara: [...] yo no encontraba ningún apoyo; tenía mucho miedo de decir, pero ahora gracias a la Comisión de la Verdad, puedo decir unas cuantas palabras [...] mi esposo era muy buscado porque era profesor [lo acusaban de ser] de Sendero Luminoso [...] porque era secretario del sindicato y entonces empezaron a buscarlo por su nombre, diciendo donde esta ese terrorista Bernabé Huahua Chumbes. [...] nosotros no conocíamos a los del Sendero Luminoso, pero cuando [ellos] venían nos reunían, y como teníamos miedo a morir, le dábamos comida y nos golpeaban. Sufrimos mucho. Mi esposo al estar en su trabajo, después vino y lo llevaron los militares; y después de tanto buscar los soldados me dijeron que mi esposo era terrorista. [...] Éramos terroristas porque le habíamos hecho comer, porque le habíamos recibido a los terroristas. 68
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx