Género y conflicto armado interno en el Perú

Ella escoge contar su testimonio en quechua, al igual que su hermana. Esta última, Silvia, saluda a todos y también anuncia que contará sobre la separación de su familia cuando ella era muy pequeña. Ni siquiera da su nombre: la referencia que da de su identidad es el ser la hermana de Celestina. Así fue su presentación: «Buenos días con todos, yo voy hablar ahora en quechua cómo me separe de mi hermana porque en esa fecha yo era muy pequeña, muy chiquilla». Podemos afirmar, luego de analizar el inicio de cada testimonio, que las seis mujeres tenían claridad del espacio en el que hablarían. Tenían conciencia de estar en un espacio público que estaba materializado en los comisionados como representantes del Estado; la sociedad, que se encontraba en la sala de la audiencia; y el resto del país, que se conectaba a través de los medios de comunicación presentes también en la sala. Era un público que estaba ahí para escucharlas. Sus discursos estuvieron dirigidos a la sociedad, y principalmente al gobierno. Fueron conscientes también de que sus historias serían escuchadas por sus familiares y sus comunidades. El manejo de este escenario fue diferente en cada uno de los tres grupos de testimoniantes. Las dirigentas campesinas fueron las que tuvieron un desenvolvimiento más político: ellas se dirigieron al público como representantes de un sector de la sociedad y anunciaron que aclararían lo que realmente sucedió durante el conflicto. Las dos mujeres agrupadas como madres, igualmente conscientes del espacio, se dirigen de manera particular a la CVR y se mostraron agradecidas por ello. A diferencia de las dirigentes campesinas, que denunciaron la violación de sus derechos, ellas llegaron a hablar de otros, de sus esposos y de sus hijos, de su comunidad, de cómo se habían afectado sus vidas. Finalmente, se encuentran las jóvenes. Ellas prácticamente no saludaron a nadie, solo se presentaron a ellas mismas y adelantaron que hablarían de sus vidas. Solo se representaron a sí mismas en su calidad de víctimas. 6. MODIFICANDO LA HISTORIA DEL CONFLICTO El segundo indicador tiene que ver con la manera en que las testimoniantes modificaron la historia oficial del conflicto armado interno. Una historia oficial que afirmaba que hubo 25 000 muertos, todos ellos víctimas de Sendero Luminoso, que negaba la responsabilidad de las fuerzas de seguridad en las violaciones de derechos humanos y que acusaba de ser terroristas a las víctimas que reclamaban. Cabe señalar que durante la 64

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