establecimiento penal Miguel Castro Castro, y allí se entrevistó con algunas militantes —miembros del Partido y combatientes—. Aquí un extracto relevante para este trabajo: P: ¿Tienes niños? R: Eso es secundario. También es secundario dónde están ellos. [Finalmente, admitió tener cuatro hijos]. P: ¿Qué crees estarle dejando a tus hijos al unirte a esta guerra? R: La mayor herencia que uno puede legar: una nueva sociedad. Eso nos hace felices. No solo luchamos por nuestros hijos, sino por los miles que se beneficiarán con la nueva sociedad. [...] P: ¿Quieres que tus hijos se unan a esta guerra? R: Eso es secundario. ¡Eso lo decidirá la historia! (1993, p. 63). En esta conversación es evidente que la ideología es el tamiz del discurso senderista y, a su vez, es una manera de evadir temas personales, emotivos, álgidos quizá para muchas de ellas. Se subraya la lucha por la construcción de una nueva sociedad. Lo que no sabemos es qué pasó con sus hijos y si dentro del PCP- SL hubo planes específicos sobre el futuro de esos niños. La imagen de la figura 7 está vinculada a la derrota, es decir al período carcelario posterior a 1992, y está fechada en el año 2001100. Es interesante contrastar este dibujo con el bordado de 1985 (figura 5) y el afiche (figura 6). En todos ellos la mujer es el personaje principal, lo que otra vez subraya la importancia que le dio el PCP-SL. Figura 7. Maternidad y reclusión El dibujo anónimo (2001) corresponde a la carátula de un cuadernillo testimonial hecho por una militante del PCP-SL, que no tiene firma, sino solo lugar y fecha: «Chorrillos, julio 2001». Si las figuras 5 y 6 sirven para incentivar la lucha revolucionaria, en la figura 7 se enfatiza la maternidad y la pérdida de los lazos afectivos debido 138
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx