Género y conflicto armado interno en el Perú

traducir y aplicar esos discursos a la situación histórico-política del Perú. Los alumnos que reciben la instrucción o la «verdad» están de pie, rígidos, y muestran una disciplina corporal imperturbable e incontaminada: una vestimenta simple, pero idéntica –salvo por los colores– no deja dudas sobre su compromiso con la militancia. Las diferencias de género son solo meros adornos: las mujeres usan el cabello trenzado y faldas, pero entre los militantes y el líder la diferencia no solo es espacial-jerárquica (el líder, que se encuentra ante la mesa; los que se encuentran detrás de la mesa y otros al lado de la misma). La vestimenta establece una diferencia: el líder es el único que usa terno y lentes, pero todos los demás portan boinas o quepís verdes con la estrella roja como insignia (al estilo Mao Tse-Tung) y se encuentran, además, erguidos, para simbolizar la convicción de sus ideas, que están listos para la revolución y para entregar sus vidas en caso de ser necesario98. Figura 3. 1ª Escuela Militar Fuente: https://elblogdemiguelfernandez.wordpress.com/2015/07/04/el-grupo-guerrillero-yterrorista-mas-asesino-de-la-historia-sendero-luminoso-y-los-anos-del-terror-en-peru/ 3.4. Mujer combatiente/hombre combatiente: el poder nace del fusil Quizá esas fisuras del género — esas transgresiones del «deber ser» mujer en la militancia de menor rango— se vean de manera más clara en aquellas mujeres guerreras —muchas de ellas jóvenes estudiantes universitarias— que tomaron las armas y se fueron a hacer la ‘revolución’, ya sea por medio de la propaganda o en la propia lucha cuerpo a cuerpo. Su imagen contrasta con las de las líderes del partido, siempre austeras, vestidas de azul oscuro y sin maquillaje. Las militantes subvierten el rol de la mujer en el ámbito público, pero su imagen no es tan lejana dentro del imaginario andino, pues se encuentra vinculada al mito de la mujer guerrera, la Mama Huaco, frente a la mujer agrícola, Mama Ocllo, ambas identificadas por María Rostorowski en su artículo «Visión andina prehispánica de los géneros» (1995). Sin embargo, su presencia parece ser un poco más ambigua que la de las integrantes de la cúpula. Así, si bien pueden actuar 133

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx